Los espías rusos son mejores en internet que los occidentales

Putin usa la red para desestabilizar países occidentales con operaciones que acentúan las tendencias extremistas de izquierda y derecha

Durante la Guerra Fría, las agencias de espionaje occidentales, incluidas las de Reino Unido, se centraron principalmente en Rusia. Han pasado muchos años y muchos expertos occidentales en Rusia se han retirado o han muerto. Además, los ataques del 11 de septiembre de 2001 dirigieron la atención de las agencias de espionaje occidentales hacia el terrorismo por parte de grupos como Al Qaeda y lejos de Rusia.

Mientras tanto, en Moscú, el presidente Vladimir Putin, un ex oficial de la KGB, reconstruyó el estado y trató de recuperar el poder global perdido de Rusia. Este plan incluye una página del antiguo manual de estrategias del KGB: desestabilizar a las naciones occidentales a través de operaciones psicológicas que acentúan las tendencias extremistas existentes de izquierda o derecha.

El informe del Comité de Inteligencia y Seguridad del Parlamento británico sobre Rusia muestra que Internet y las redes sociales han sido los principales conductos de las operaciones psicológicas de Rusia. En otras palabras, la intromisión de Rusia en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016 fue parte de una táctica más amplia de Rusia para la desestabilización política de las naciones occidentales clave.

Quizás lo más importante es que el informe resulta una clara evidencia de que las agencias de espionaje británicas, y en cierta medida aquellas en posiciones de liderazgo, han subestimado el grado en que Reino Unido ha sido un objetivo de la inteligencia rusa en los últimos años. Esto se ha producido de dos maneras: primero, muestra que los servicios de espionaje rusos tienen la mano de obra y la capacidad técnica para atacar a muchos países a la vez, algo que habían perdido durante un tiempo en la década de 1990. En segundo lugar, revela que otros países deberían prestar atención. Si Reino Unido ha sido un objetivo sistemático, es probable que Alemania, Francia, España, Italia, Canadá y muchos otros también hayan sido sometidos a las operaciones de espionaje de Rusia.

El informe también revela que los espías británicos se han visto tan abrumados por este problema que ni siquiera saben cómo comenzar a abordarlo. Hacerlo requeriría un replanteamiento fundamental de cómo llevar a cabo el trabajo de inteligencia en un mundo cada vez más conectado y globalizado, donde la desinformación se está convirtiendo rápidamente en un arma en manos de actores estatales maliciosos. Este es un territorio completamente desconocido, y nadie en Occidente está muy seguro de cómo responder a estos desafíos.

Ian Allen es editor de la web IntelNews