Sociedad

La conversación de 30 minutos que esconde la clave del caso Madeleine

El caso prescribe en 22 meses y los investigadores tratan de localizar a la persona con la que el sospechoso habló una hora antes de la desaparición de la menor

Madeleine McCann y el sospechoso de su desaparición, Christian Brueckner
Madeleine McCann y el sospechoso de su desaparición, Christian BruecknerBildLa Razón/Diario Bild

La policía alemana está convencida de que el caso de Madeleine McCann está resuelto al 90 por ciento. Después de que la fiscalía hiciera público el nombre del sospechoso el pasado mes de junio, explicaron que están convencidos de que el pedófilo Christian Brueckner, encarcelado en Kiel (Alemania) por traficar con drogas, es el responsable del secuestro de Madeleine McCann y su posterior asesinato.

La menor británica desapareció entre las 21:00 y las 22:00 horas de un apartamento de Praia da Luz el 3 de mayo de 2007 mientras sus padres cenaban con unos amigos en el restaurante Oceans club, ubicado en el complejo turístico.

Los investigadores han logrado averiguar que Brueckner se encontraba cerca de los apartamentos aquélla noche y que recibió una llamada de 30 minutos, que terminó pocos minutos después de las 20:00 horas. Es decir, entre una y dos horas antes de la desaparición de Maddie.

Esa llamada permitió geolocalizar al Brueckner esa tarde-noche muy cerca de los apartamentos y la compañía telefónica les aclaró que la conversación ta tuvo con una persona con un dispositivo local y que su titular era portugués. El problema es que su nombre es tan común que es difícil de localizar, siempre y cuando sea un nombre verdadero y no una identidad falsa.

El teléfono de Brueckner fue “pinchado” por una torre de telefonía en Praia da Luz, cerca de donde Madeleine pasaba unos días de descanso con su familia. La misteriosa llamada, que se realizó justo antes de que desapareciera la niña británica, se recibió en un teléfono móvil que pertenecía al sospechoso a las 19:32 y finalizó a las 20:02.

Madeleine fue vista por última vez a las 21:05, momento en el que su padre Gerry McCann visitó el apartamento y comprobó que todo estaba bien.

A pesar de los enfrentamientos entre las policías alemana, británica y portuguesa, están trabajando juntas para tratar de rastrear a la persona a la que llamó Brueckner.

Según explica Hans Christian Wolters, fiscal de Braunschweig, en el documental de ITV “Madeleine McCann: The Hunt for the Prime Suspect (Madeleine McCann: la caza del principal sospechoso)”, que se emite esta noche en el canal británico de pago. “Ahora estamos buscando a la otra persona que estaba en la llamada. Queremos saber de qué hablaron. Pero también queremos que la otra persona nos diga con quién estaban hablando”, explica en el documental el fiscal germano.

“Los datos muestran que el teléfono estaba allí, no quién lo usó. Es por eso que la otra persona en la llamada sería tan importante para nosotros. Podría decirnos con quién habló, posiblemente nuestro sospechoso. En ese sentido, podría suponer una condena”.

Pero los investigadores van a tener que emplearse a fondo porque va a ser complicado localizar a alguien que reconozca los hechos y se incrimine. De hecho, de ser así, podría ser condenado a 10 años de prisión, por lo que será complicado que alguien reconozca que habló con el sospechoso.

La que sí ha confesado que habló con Brueckner fue su ex novia, que recordó que la noche anterior a la desaparición de la niña Brueckner le dijo durante la cena “Tengo un trabajo que hacer en Praia da Luz mañana. Es un trabajo horrible, pero es algo que tengo que hacer y cambiará mi vida. No me verás por un tiempo”.

Una de las razones por las que la fiscalía alemana pudo hacer público el nombre del sospechoso es por la falta de tiempo. El caso expira en 22 meses. La legislación portuguesa establece que los delitos de asesinato prescriben a los 15 años, algo que ocurrirá en mayo de 2022, por lo que es una carrera contrarreloj de la justicia. De momento, los fiscales Braunschweig aún no han llamado oficialmente a Brueckner para interrogarlo.

En paralelo, las autoridades portuguesas han reiniciado la búsqueda de Maddie en cuevas y pozos de la zona y han anunciado que revisarán una veintena en las próximas semanas. Se sabe que Brueckner se movió por el sur del país durante los días posteriores a la desaparición y que a mediados de mes viajó a la alpujarra granadina para ver a un amigo. Cuando visitó España, la niña no iba con él, por lo que es clave determinar los lugares en los que estuvo para tratar de encontrar el cuerpo de la niña británica. La zona está llena de pozos, por lo que la Policía Judicial está buscando en las zonas en las que se supo que estuvo.