El zulo secreto que escondía la casa del sospechoso del caso Madeleine

Más de un centenar de agentes buscan desde ayer alguna evidencia sobre el caso de la niña británica desaparecida en 2007

Christian Brueckner, el principal sospechoso en el caso de la desaparición de la niña británica Madeleine McCann, vivió durante algún tiempo escondido de las autoridades alemanas en un zulo, una especie de sótano escondido debajo de un cobertizo de madera, precisamente en el lugar en el que un centenar de agentes investigan desde ayer y en el que trabaja una máquina excavadora en busca del habitáculo subterráneo. Nadie conocía la existencia de ese zulo, no estaba registrado en ningún lugar, tampoco las autoridades locales sabían que Christian Brueckner era un criminal condenado por abusar sexualmente de varios menores y por haber cometido numerosos robos.

Según publica el diario “Daily Mail”, Wolfgang Kossack, de 63 años, vecino de la zona, explicó que en la época en la que desapareció Madeleine, mayo de 2007, Brueckner vivía en esa parcela, escondido en el suelo, en una especie de huerta con un cobertizo que ocultaba la entrada al zulo.

Kossack explicó que el cobertizo fue demolido en 2008, después de que Brueckner dejara el lugar. Esta información ha provocado que más de 100 agentes comenzaran a inspeccionar ayer el terreno, apoyados por maquinaria pesada y por una brigada canina.

La prensa local informa de que se están retirando de la zona materiales de construcción como ladrillos, bloques de piedra y cemento, pero indican que no han encontrado ninguna evidencia reseñable.

Lo recordé viendo la foto en las noticias. Recuerdo su camioneta y sus perros. Tenía la parcela junto a la mía, se mudó en 2007 y se fue después de un año. Me dijo que estaba viviendo ‘fuera del radar’, que no se había registrado y que nadie sabía que estaba allí. A pesar de ser una parcela de jardín, nunca lo vi haciendo jardinería. Simplemente se sentaba a beber cerveza. Había una estructura de madera, con sólo una habitación, que tenía cocina equipada“,recordó Kossack.

El cobertizo escondía un zulo, una especie de sótano ilegal, que coincide con los testimonios de Brueckner en los que habla de que soñaba con tener una “mazmorra”, como tenia el “Monstruo de Amstetten”. “No era una casa, era realmente una especie de tienda de campaña. Pero sé que había un sótano escondido allí, así que cuando el edificio fue demolido, los cimientos deben haberse quedado”, continuó el vecino.

El alemán también tenía una camioneta VW Transporter, que a veces estaba aparcada en la zona. No recibió visitas, pero el vecino recuerda que Christian tuvo una novia durante un tiempo. “Recuerdo que también tenía un perro pequeño a quien llamaba señora Muller. Antes de desaparecer, me dijo que quería regresar al sur de Europa”, indicó.

Será sobre los cimientos del supuesto sótano que queda que se realizarán búsquedas y excavaciones en la tierra que perteneció a Christian Brueckner, y en la que puede ser la respuesta al misterio de la desaparición de la niña inglesa, que ocurrió en Praia da Luz, en el Algarve.