Los demócratas defienden el derecho al voto y rechazan en bloque la propuesta de Trump

"Cuando sea presidente no tendrás que preocuparte por mis tuits", responde Biden ante la idea del retraso de las elecciones que expuso el presidente en Twitter

El candidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, rechaza la sugerencia del presidente, el republicano Donald Trump, vía redes sociales, de retrasar las elecciones a la Casa Blanca. Por si alguien duda de cuál será su proceder, el ex vicepresidente escribió en Twitter que «No tendrás que preocuparte por mis tuits cuando sea presidente».

Tampoco era necesario que el candidato demócrata exhiba su repudio a la propuesta. Basta con atender a lo que dice la ley, que desde 1845 obliga a que los presidentes sean votados el martes después del primer lunes del mes de noviembre. Los estados, a lo sumo, pueden posponer las elecciones primarias. Pero los poderes para posponer los comicios presidenciales corresponden en exclusiva al legislativo. Y para que el presidente no jurase su cargo antes del principio de enero también sería imperativo reformar la Constitución. Demasiadas trabas legales como para que llegue a puerto el antojo de un Trump acorralado por las encuestas y los números macroeconómicos.

Pero el presidente, lejos de retroceder, ha pasado a la ofensiva. Presume de haber iniciado un debate importante. «Me alegro», sostiene, «de haber logrado que los deshonestos medios de comunicación empiecen finalmente a hablar sobre los RIESGOS para nuestra Democracia que entraña el voto por correo (¡no la votación en ausencia, que apoyo totalmente!)». Trump alerta de la erosión democrática asociada al voto por correo. «¡Debemos conocer los resultados de las elecciones esa misma noche, no días, meses o incluso años más tarde!».

Se mezclan al fin las discusiones sobre si es posible y/o necesario a consecuencia de la emergencia sanitaria provocada por la epidemia con las mucho menos claras consideraciones respecto a la limpieza del voto por correo, que incluyen denuncias nunca fundamentadas con datos de hipotéticos fraudes electorales. Sea como sea la 20 enmienda de la Constitución garantiza que el nuevo mandato presidencial debe estar en su sitio el 20 de enero de 2021. Diga lo que diga Trump sólo puede aspirar a revalidar su estancia en el Despacho Oval si se presenta y gana las elecciones. «No quiero ver unas elecciones podridas», insiste el todavía presidente, mientras la media de las últimas encuestas conceden a Biden una ventaja 8,3 puntos sobre su rival. Una tendencia adversa para Trump que se mantiene desde hace meses y que parece haberse acelerado desde principios del mes de marzo. Mientras tanto la campaña de Trump, que cambió de director el pasado 15 de julio, ha suspendido todos sus anuncios de televisión y trata de desentrañar un plan renovado. Algo importante dada la contracción del 9,5% de la economía entre abril y julio.