La «coronoia» se contagia en Alemania: Miles de negacionistas proclaman el fin de la pandemia

Más de 20.000 negacionistas se manifestaron en Berlín criticando las restricciones de una «pandemia fingida»

Unas 17.000 personas se han congregado para pedir el fin de las restricciones por el coronavirusMarkus SchreiberAP

A pesar de que el número de as infecciones en Alemania han aumentado en las últimas semanas hasta tal punto que el Instituto Robert Koch se mostraba “muy procupado” por la propagación del virus, miles de personas se manifestaron el sábado en la capital contra la política de control de la pandemia del Gobierno de Angela Merkel y no precisamente porque haya rebrotes.

Bajo el lema “El fin de la pandemia – el día de la libertad”, esta última frase es el título de una película de Leni Riefensathl sobre el congreso del partido nazi NSDAP en 1935, se manifestaron miles de personas contra lo que consideran un complot. La pandemia del coronavirus sería una mentira creada por los gobiernos para controlar a la población. Algunos van más allá y aseguran que con la vacuna se trataría de implantar un chip en la población para controlar todos sus movimientos. Otros aseguran que la vacuna modificaría el genoma humano.

La manifestación fue convocada por la iniciativa de Stuttgart “Querdenken711” pero también los partidos nacionalista Alternativa por Alemania (AfD) así como el partido neonazi NPD habían llamado a acudir a la protesta. Buena parte de los protestantes vinieron en autobuses desde Baden-Württemberg. Según datos de la Policía de Berlín se manifestaron unas 20.000 personas por el centro de Berlín. La televisión pública de Berlín Rbb informaba de que entre los manifestantes se encontraban personas con ropa que les identificaba como neonazis y los manifestantes llevaban banderas de Alemania y banderas del Reich alemán. El senador de interior de Berlín Andreas Geisel del partido socialdemócrata SPD aseguró que “los más diversos grupos de extrema derecha han llamado a la protesta”.

La Policía bloquea a los manifestantes durante la marcha contra las medidas impuestas por el coronavirusFABRIZIO BENSCHReuters

Muchos de los participantes no respetaron las reglas de seguridad de control de la pandemia como las mascarillas y la distancia social, por lo que la Policía, con un millar de funcionarios, disolvió la manifestación en la Puerta de Brandenburgo entre gritos de los manifestantes. La policía comenzó a disolver a los manifestantes a través de los altavoces, pero al final tuvo que bajar a los organizadores del escenario que habían montado y cientos de personas trataron de entrar en el Reichstag, traspasando en algunos casos los cordones policiales.

La protesta ya ha tenido consecuencias legales: “A causa de que no se respetaron las medidas de higiene hemos puesto una denuncia contra la persona que registró la protesta”, explicaba un portavoz de la Policía en Twitter.

Algunos manifestantes llegaron a intimidar e insultar a personas que llevaban mascarilla.

El Ministro de Sanidad Jens Spahn de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) criticó la protesta en Twitter, asegurando que también durante la pandemia han de ser posible las protestas, “pero no así”. Las reglas de higiene, las mascarillas y la distancia social han de ser respetadas, recordó.

La copresidenta del SPD Saskia Esken denominó a los manifestantes “covidiotas” en dicha red social y aseguró que los manifestantes, al no respetar las reglas, “ponen en peligro no sólo nuestra salud, sino también nuestras victorias para con la pandemia y para la reactivación de la economía, la educación y la sociedad”.

También hubo contraprotestas en Berlín del grupo “Berlín contra la derecha” y de las “abuelas contra la derecha” en la Plaza de París y junto al Monumento al Holocausto. En Twitter aseguraron los organizadores que unas 300 personas participaron en dicha protesta bajo el lema “ni un paso a los teóricos de la conspiración”.

Dos manifestantes aplauden durante la marcha contra las medidas impuestas por el coronavirus en BerlínCHRISTIAN MANGReuters

Las protestas de los “coronoicos”, como se le conocen en Alemania, tuvieron su epicentro en Stuttgart a raíz del confinamiento parcial decretado por el gobierno en abril. Con el fin de muchas medidas de contención, así como la apertura de comercios y fronteras las protestas se habían reducido a unos pocos cientos de personas del núcleo duro de las teorías del complot. La nueva protesta viene a avivar un debate que no se toma en serio ni en los medios de comunicación ni en la política porque no se basa en hechos demostrados ni basados en estudios científicos.

Mientras tanto, los casos de coronavirus se han doblado en los últimos días, mientras los dos últimos meses los casos se mantuvieron constantes en alrededor de unas 200 a 300 infecciones diarias, desde hace dos semanas los casos diarios han pasado a los 800-900. Este sábado se comunicaban 950 casos nuevos y el número de reproducción ha pasado a batir la marca de 1, que es el límite por debajo del cual el Gobierno asegura que ha de mantenerse para que la pandemia no provoque que el sistema sanitario se vea sobrepasado.

Cientos de brotes diferentes en todos los estados alemanes preocupan a las autoridades en este momento, que achaca el aumento de las infecciones a fiestas privadas de todo tipo, a los viajeros que vuelven del extranjero y a la relajación de la sociedad en relación a las medidas de seguridad.