¿Qué está pasando en Bielorrusia?

Graves disturbios contra la cuestionada victoria de Lukashenko en las elecciones presidenciales dejan un muerto y cientos de detenidos

Las calles de Minsk son escenario de disturbios entre manifestantes opositores y fuerzas de seguridad que defienden al Gobierno del presidente Aleksander Lukashenko, que dice haber ganado las elecciones presidenciales de este domingo con el 80% de los votos, pese l fuerte impulso que tuvo la oposición y pese a llevar en el poder 26 años. El país, muy afectado por el coronavirus, se ha revuelto contra un mandatario muy cuestionado que ha empleado todo tipo de artimañas durante la campaña para frenar a sus rivales.

¿Por qué hay protestas en las calles?

Según datos oficiales aún no definitivos, el actual presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko, en el poder desde 1994, ganó los comicios con el 80,23 % de los votos. La abanderada de la oposición, Svetlana Tijanóvskaya, obtuvo el 9,9 %, y la opción “Contra todos los candidatos”, que contempla la legislación electoral bielorrusa, consiguió el 6,02 %, y los otros tres candidatos en liza se repartieron el 4,8 % restante. Pero la oposición no reconoce los resultados. “No reconocemos los resultados. Hemos visto los protocolos de votación”, dijo hoy en rueda de prensa Tijanóvskaya, que llamó a los que creen que les han robado su voto a “no quedarse callados”.

¿Qué dice Lukashenko?

El presidente de Bielorrusia ha reivindicado su victoria y avisado de que “no habrá un Maidan”, en alusión a las manifestación que derrocaron al Gobierno de Viktor Yanukovich en Ucrania. “No habrá un Maidan, por mucho que algunos lo quieran. Por tanto, es necesario que se calmen”, ha dicho Lukashenko en declaraciones a la prensa sobre las protestas que estallaron el domingo por la noche cuando los sondeos a pie de urna avanzaron su reelección, que derivaron en fuertes disturbios.

¿Qué afirma la principal candidata opositora?

La abanderada de la oposición unificada, Svetlana Tijanóvskaya, llamó a “los que creen que su voto ha sido robado, a no quedarse callados”. De acuerdo al portal MBJ Media, el equipo de Tijanóvskata pretende probar “todas las infracciones” con ayuda de los resultados de una votación paralela de la oposición durante las elecciones. La candidata presidencial se mostró dispuesta a reunirse con Lukashenko para abordar la situación y expresó que no tiene planes de abandonar el país por temor a ser detenida. “No veo ni un motivo por el que pueda ser arrestada o tenga que salir del país”, aseveró, citada por la agencia Interfax.

¿Cuántos detenidos hay?

Cerca de 3.000 participantes en manifestaciones de protesta no autorizadas fueron detenidos anoche y esta madrugada al término de las votaciones para las elecciones presidenciales bielorrusas, informó hoy el Ministerio de Interior de Bielorrusia. “Por participar en acciones masivas no autorizadas fueron detenidas cerca de 3.000 personas en todo el país”, escribió en su cuenta de Telegram la portavoz de esa cartera, Olga Chemodánova.

Los enfrentamientos más graves tuvieron lugar en la capital, donde lo manifestantes levantaron barricadas, y en la ciudad de Pinsk, junto a la frontera con Ucrania, donde “grupos de ciudadanos agresivos trataron de organizar ataques contra los agentes de la policía”. Según la ONG Viasna, hay al menos un muerto, decenas de heridos y más de 200 detenidos.

¿Existe injerencia extranjera?

El actual mandatario ha hablado de una supuesta injerencia extranjera, acusando directamente a República Checa, Polonia y Reino Unido, así como a “cierto flujo de personas desde Rusia”, aunque en este caso se ha mostrado “seguro” de que “no es una política estatal”. Lukashenko ha criticado a los presuntos ‘cerebros’ de los altercados, diciendo que enviaron a “niños” armados a enfrentarse con las fuerzas de seguridad. “La situación, afortunadamente, no fue catastrófica, pero fue muy peligrosa para la gente que empujaron a las calles”, ha reprochado. Así las cosas, ha defendido que Policía actuó correctamente. “Gracias, chicos”.

¿Por qué las elecciones no han sido limpias?

La candidata Svetlana Tijanovskaya tuvo que sustituir a su marido, el popular bloguero opositor Sergei Tijanovski, que fue condenado en mayo por incitación a la violencia. Dos de los rivales más fuertes de Lukashenko han sido encarcelados en el período previo a los comicios y un tercer candidato potencial, el que fuera embajador de Bielorrusia en Estados Unidos, Valery Tsepkalo, huyó a Rusia después de recibir un aviso de que él también sería arrestado en breve. Ya el sábado -en víspera de la jornada electoral- fue detenida la jefa de campaña de Tijanovskaya. Las autoridades bielorrusas esgrimieron que fue un “error” y finalmente la liberaron.

¿Qué dicen los observadores internacionales?

El Gobierno bielorruso no ha permitido trabajar a los observadores electorales de la OSCE y ha empleado la “violencia” contra “manifestantes pacíficos”. Por eso, el Gobierno alemán consideró este lunes que las elecciones han sufrido de “irregularidades sistemáticas” y no han cumplido los “estándares democráticos mínimos”.

El portavoz del Ejecutivo alemán, Steffen Seibert, condenó la detención de periodistas y el bloqueo de internet e instó a Minsk a “aceptar la voluntad ciudadana”, si bien no llegó a asegurar que el Gobierno alemán no reconocía el resultado oficial. El portavoz apuntó que Berlín tiene “grandes dudas” con respecto al proceso electoral y que acordará con sus socios europeos cualquier subsiguiente valoración, porque la UE reaccionará “de forma proporcionada”.

¿Quién es Lukashenko?

En el poder desde hace más de un cuarto de siglo, el presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, que fue reelegido el domingo, es un caso único en Europa. Además de sus ideas neoestalinistas, sus tendencias autoritarias y su rancio machismo, niega categóricamente la existencia de una pandemia de COVID-19. Lukashenko, de 65 años y en el poder desde 1994, fue conocido durante mucho tiempo como el “último dictador de Europa”. Lukashenko había hecho votos en los últimos años por controlar sus instintos represores e incluso liberó a un buen número de presos políticos. Eso mejoró las relaciones con Occidente, que parecía dispuesto a darle una nueva oportunidad a Minsk en aras de poner una cuña entre el Kremlin y su principal aliado.

¿Cómo es su relación con Putin y Rusia?

“Somos hermanos eslavos”, siempre le ha gustado decir a Lukashenko, cuando se dirigía al jefe del Kremlin, Vladímir Putin, y al vecino del norte, Rusia. Le iba la vida en ello, ya que Rusia es su principal socio económico y militar, fuente de créditos, destino de sus exportaciones y mayor suministrador de petróleo y gas. Pero las estrecheces económicas en Rusia cambiaron las tornas. Después de varios años de pulso, los liberales rusos se llevaron la partida en su intención de convencer a Putin de que Moscú no podía seguir subsidiando a Bielorrusia.

Seguidamente, Lukashenko empezó a quejarse de que la “hermana” Rusia le quería cobrar por el gas y el petróleo lo mismo que a otros clientes como Polonia o los bálticos. Las tensiones alcanzaron su cenit a principios de año, cuando Rusia suspendió el suministro energético, pero Bielorrusia había golpeado primero. Lukashenko dio una auténtica bofetada a Putin al negarse a firmar el tratado de la Unión Estatal entre ambos países con el argumento de que no está dispuesto a ceder ni un puñado de soberanía nacional.