Kim Jong Un aumenta el poder de su hermana

Kim Yo Jong sería ahora la "número dos" del régimen norcoreano.

El dirigente de Corea del Norte, Kim Jong Un, ha delegado parte de sus competencias en algunos de sus más estrechos aliados, entre ellos su hermana, Kim Yo Jong, que en estos últimos meses ha ido ganando peso en temas que se consideran vitales en la gestión del régimen, según los servicios de Inteligencia surcoreanos.

El Servicio Nacional de Inteligencia de Corea del Sur ha actualizado ante los parlamentarios la situación en el país vecino, donde Kim Jong Un, pese a que “aún mantiene su autoridad absoluta”, parece estar abriéndose “poco a poco” a ceder responsabilidades, informa la agencia de noticias Yonhap.

A día de hoy, su hermana sería la “número dos de facto del líder”, a pesar de que Kim Jong Un no ha nombrado formalmente a ningún sucesor para que asuma un régimen que él heredó de su padre. Entre las competencias que acumula están la de guiar las relaciones con Corea del Sur y Estados Unidos.

Junto a Kim Yo Jong, también habrían ganado peso Pak Pong Ju, vicepresidente de la Comisión de Asuntos de Estado, y el flamante primer ministro, Kim Tok Hun, responsable de supervisar el sector económico de Corea del Norte. En el ámbito militar, progresan Choe Pu Il, director dentro del partido de asuntos de Defensa, y Ri Pyong Chol, vicepresidente de la Comisión Militar Central de la formación única.

Según la Inteligencia surcoreana, Kim Jong Un consigue de esta forma no solo "aliviar" su volumen de trabajo, sino también "esquivar la responsabilidad en caso de que las políticas fracasen". Pyongyang habría adoptado en los últimos años graves represalias contra quienes no hubiesen cumplido las expectativas marcadas.

Nuevo plan económico para Corea del Norte

Los medios estatales norcoreanos han informado este jueves de la convocatoria de un congreso del Partido de los Trabajadores para el mes de enero. En él, el régimen tiene previsto desvelar su plan de desarrollo para los próximos cinco años.

Al parecer, Kim ha anunciado que el régimen desvelará un nuevo plan económico quinquenal en un congreso del partido único que ha sido convocado para enero de 2021.

Kim realizó el anuncio durante el plenario del Partido de los Trabajadores celebrado el miércoles, según informó hoy la agencia estatal de noticias KCNA.

Durante el encuentro se valoraron “los logros y defectos” del actual plan quinquenal adoptado tras el anterior congreso del partido en mayo de 2016 y se aprobó la convocatoria de una nueva reunión asamblearia.

El que será el octavo congreso del Partido de los Trabajadores buscará “establecer una nueva línea de lucha y de políticas y tácticas estratégicas”, según KCNA.

En un comentario inusual, la agencia estatal afirmó que debido a “situaciones internas y externas severas y a múltiples desafíos inesperados” las mejoras de la economía norcoreana se han retrasado y que por ello “el nivel de vida de la población no ha mejorado notablemente”.

Además de una referencia a las sanciones internacionales, el comentario parece destinado a reconocer las dificultades que encara el país debido a la pandemia, que ha reducido enormemente sus intercambios económicos con el exterior, o las recientes inundaciones provocadas por un monzón inusualmente largo este año.

Sólo con China, el principal socio comercial de Corea del Norte, los intercambios comerciales cayeron un 67% hasta 412 millones de dólares en la primera mitad de 2020, debido a los cierres fronterizos por la pandemia, según cálculos de la Asociación de Comercio Internacional de Corea (KITA) publicados este jueves.

Los expertos señalaron también la importancia de que el congreso, que será el segundo bajo el liderazgo de Kim Jong-un, se haya convocado en enero, coincidiendo con la toma de posesión del presidente de EE UU tras las elecciones de noviembre, posiblemente para establecer unas líneas estratégicas en función de quién se imponga en esos comicios.

El diálogo sobre desnuclearización entre Pyongyang y Washington está estancado desde la cumbre de Hanói de 2019, donde EE UU consideró insuficiente la oferta de desarme norcoreana y se negó a levantar sanciones.