Arranca la Convención Republicana, una espectáculo televisivo para lanzar a Trump a la reelección

La utilización de la Casa Blanca para actos políticos ha despertado un aluvión de críticas

Un seguidor de Donald Trump se manifiesta, ayer, en Cleveland horas antes del inicio de la Convención Republicana
Un seguidor de Donald Trump se manifiesta, ayer, en Cleveland horas antes del inicio de la Convención Republicana

Este lunes arranca la Convención Republicana más atípica de la historia de EE UU. Se hará, por primera vez, sin citas presenciales en estados clave ni grandes aglomeraciones en mítines electorales por el riesgo del brote de Covid-19. También una pequeña parte de la convención, que durará cuatro días, se realizará de manera virtual.

Aunque ese punto será una de las diferencias fundamentales con respecto a la de los demócratas, que celebraron su Convención Nacional justo una semana antes de manera remota, con un candidato Joe Biden nominado oficialmente desde su propia casa y múltiples intervenciones de conocidos demócratas y desencantados republicanos grabadas en video. Trump criticó duramente esa puesta en escena, como la de la ex primera dama Michelle Obama, por considerar que las cifras de víctimas mortales del coronavirus quedaban desactualizadas al haber grabado las imágenes de su mensaje con antelación.

La Convención Nacional Republicana de Trump promete convertirse en todo un espectáculo televisivo, en riguroso directo, con altas dosis de reality show americano y algunos factores sorpresa, como posibles intervenciones de personajes que recientemente han generado polémica en el país. Los ingredientes de la receta perfecta con la que Trump se ha consolidado en la presidencia de EE UU.

Y es que, al parecer, unos de los invitados a participar serán la pareja de St. Louis que durante las protestas raciales por la muerte de George Floyd amenazaron a los manifestantes con armas de fuego desde el porche de su propia casa. O el estudiante de secundaria, católico, que demandó a grandes medios de comunicación por difamación. También contarán con la presencia de la activista antiaborto Abby Johnson o el padre de Meadow Pollack, víctima del tiroteo en la escuela de Parkland. Participantes que, con sus historias personales, reforzarán el mensaje de los votantes de Trump.

En el programa también está previsto homenajear a médicos, enfermeras y personal médico de emergencia que fueron los primeros en responder a la crisis del coronavirus y atender a los afectados.

Aunque, tal y como aseguraba esta semana el jefe de personal de la Casa Blanca, «probablemente lo más importante son las historias aún no contadas. Creo que serán las mayores sorpresas», dijo Mark Meadows a los periodistas a bordo del Air Force One cuando Trump regresaba de su visita a Arizona.

Lo que ya se sabe

Después de varios intentos fallidos y múltiples deliberaciones sobre posibles escenarios, finalmente la mayor parte de la Convención se celebrará en la capital estadounidense, incluso dentro de la Casa Blanca.

En un primer momento, el presidente anunció su intención de usar su residencia como sede de la cita republicana. “Un lugar que me hace sentir bien, que hace que el país se sienta bien”, dijo Trump. Pero su idea fue criticada por la supuesta ilegalidad de hacer campaña en edificios oficiales. Sin embargo, en plena pandemia y con su amplia experiencia en cambiar la perspectiva de las cosas, el mandatario se ha salido de nuevo con la suya.

El emblemático Auditorio Andrew W. Mellon, situado apenas a una calle del Hotel Internacional de Trump en Washington, será otro de los lugares que acogerá gran parte de los eventos enmarcados en la Convención, que los republicanos esperan utilizar como centro social durante esos cuatro días. Antes de la pandemia, el histórico auditorio tenía la capacidad de acoger a cerca de 1.000 personas pero ahora su capacidad se limitará a un total de 100.

Viajar a Charlotte, en Carolina del Norte, donde en un principio se iba a organizar la Convención Republicana, todavía sigue en los planes de Trump durante algún momento de esta semana. Algunos delegados estarán presentes en ese estado bisagra para tratar asuntos formales del Partido y celebrar reuniones puntuales clave en esta fase de la campaña electoral.

Ya dentro del recinto de la Casa Blanca, su yerno Jared Kushner ha asumido un rol protagonista en la organización de los eventos que allí tendrán lugar. La primera dama, Melania Trump, también participará con un discurso, así como Ivanka Trump, que dará paso a su padre el jueves en el discurso que pondrá punto y final a la Convención Republicana.

“Tierra de oportunidades”, “tierra prometida”, “tierra de héroes” y “tierra de grandeza” serán los temas centrales de una cita republicana sin precedentes. Y aunque, según la tradición, el candidato debe aparece sólo el último día, Trump tiene previsto participar todos y hacer su aparición en algún momento de las cuatro jornadas.

Su discurso de cierre a la cita histórica el último día desde la Casa Blanca culminará con un espectáculo de fuegos artificiales desde el National Mall, el emblemático paseo de los museos de la capital estadounidense.

Trump ya ha anunciado que quiere una convención fuera de lo convencional, con la intención de motivar a su electorado y de provocar, a la vez, a sus contrincantes. Y los demócratas son muy conscientes de que necesitan una holgada victoria para que el actual presidente no pueda reclamar su triunfo o salir con alguna sorpresa de de las suyas a última hora.