La dimisión del comisario de Comercio deja un vacío en pleno Brexit y guerra comercial con EE UU

El irlandés Phil Hogan renuncia tras acudir a una cena de 80 invitados con otros políticos en un club de golf y asume la cartera el vicepresidente económico, Valdis Dombrobskis

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se enfrenta a la primera remodelación en el colegio de comisarios cuando éste no ha cumplido todavía un año en funcionamiento. El comisario europeo de Comercio, Phil Hogan, anunció su dimisión el miércoles por la noche después de las presiones sufridas los últimos días, al conocerse que no había cumplido las normas de confinamiento puestas en marcha por el Gobierno irlandés contra el coronavirus. El ya ex comisario asistió a una cena celebrada en un club de Golf en Dublín con más de 80 comensales y este comportamiento imprudente ya había causado la dimisión del ministro de Agricultura irlandés que también participó.

Precisamente, han sido las presiones provenientes de su país de origen las causantes de esta decisión, ya que la actitud de Von der Leyen ha estado caracterizada por la pasividad. La política alemana se había limitado a pedir a Hogan un informe sobre los hechos y las consiguientes clarificaciones. Esta dimisión supone un primero revés para Von der Leyen en un momento especialmente sensible, ya que pone una vez más en cuestión su liderazgo a la hora de enfrentarse a situaciones complicadas y esta cartera es una de las más importantes del en plena guerra comercial con EE UU y tensiones con China, ante los obstáculos para firmar un acuerdo de inversiones.

Según anunció ayer la misma Von der Leyen, de momento, las tareas de Hogan serán desempeñadas por el vicepresidente económico Valdis Dombrobskis y ahora deber ser el Gobierno irlandés el que mueva ficha. A pesar de este paso, se desconoce si Dublín conservará la cartera de Comercio o si, por el contrario, la presidenta aprovechará para posibles cambios de más envergadura en el reparto de competencias.

La asignación de esta cartera a Irlanda fue interpretada como un guiño al país más afectado por el Brexit ante la necesidad de negociar un nuevo acuerdo comercial con Reino Unido. «Según los tratados, ahora corresponde al Gobierno irlandés presentar candidatos adecuados. Como ya hice en el pasado, invitaré a Irlanda a proponer una mujer y un hombre», aseguró Von der Leyen.

Se desconoce cuándo estará terminado el proceso, ya que la candidata o candidato deberá pasar el duro examen Eurocámara antes de formar parte de la Comisión y esto incluye tanto los conocimientos sobre la materia como posibles conflictos de interés.

A pocos meses de un casi irremediable Brexit a las bravas y justo cuando ha comenzado lentamente el deshielo comercial entre Bruselas y Washington, tras una rebaja de aranceles en algunos productos, resulta especialmente peligroso un vacío de poder. El comercio es una competencia exclusiva de la Comisión Europea y de ahí la importancia de esta cartera. El ya ex comisario siempre ha defendido postulados liberales de apertura comercial frente al tradicional proteccionismo francés y se desconoce el perfil por el que se decantará Von der Leyen.

El primer traspiés de Hogan se produjo hace unos meses, cuando anunció su candidatura a presidir la Organización Mundial del Comercio (OMC) sin contar con los suficientes apoyos entre las capitales europeas, lo que llevó a retirarse de la carrera y que Dublín acabara consiguiendo la presidencia del Eurogrupo en detrimento de la española Nadia Calviño. En la anterior Comisión presidida por Jean Claude Juncker, Hogan había ostentado la cartera de Agricultura y se había ganado el respeto de sus colegas por su capacidad de trabajo.

Von der Leyen agradeció a Hogan su «exitosa» labor como comisario, aunque también resaltó la necesidad de predicar con el ejemplo. «Mientras Europa pelea para reducir la expansión del coronavirus y los europeos hacen sacrificios y aceptan las dolorosas restricciones, mi expectativa de los miembros del colegio de comisarios es que sean especialmente cuidadosos con el cumplimiento de las normas y recomendaciones», puntualizó.

Aunque el político irlandés siempre había mantenido que en todo momento actuó sin infringir la ley, ha acabado reconociendo la imposibilidad de seguir en el cargo ante la polvareda levantada. «Sé el impacto devastador que ha tenido el coronavirus para los individuos y sus familias y entiendo que se sientan heridos y enfadados por creer que aquellos que desempeñan un trabajo público no están cumpliendo con las medidas establecidas», aseguró Hogan.

El comisario había defendido que, tras someterse a un test y dar negativo, él siempre había respetado las directrices sanitarias. A pesar de esto, las autoridades irlandesas exigen la necesidad de guardar cuarentena al entrar en el país, independientemente del resultado de la prueba, ante la posibilidad de estar incubando el virus. Además, el antiguo comisario se había saltado el confinamiento entre condados al alegar que debía recuperar documentos importantes de política comercial.