Los bielorrusos mantienen el desafío a Lukashenko a pesar de los tanques

Tercer domingo de movilizaciones para pedir la salida del último dictador de Europa que hoy cumple 66 años. Putin invita al controvertido presidente a verse en Moscú

Manifestantes marchan de nuevo este domingo, el tercero consecutivo para pedir la salida de Lukashenko
Manifestantes marchan de nuevo este domingo, el tercero consecutivo para pedir la salida de LukashenkoAP

Al presidente de Bielorrusia, Aleksander Lukashenko, le habría gustado celebrar su cumpleaños de otra manera y no con una nueva manifestación multitudinaria, como viene siendo ya habitual cada domingo, desde que se celebrasen las elecciones presidenciales el pasado 9 de agosto. Y eso que el día empezaba de una manera muy apacible, con los canales de televisión públicos volcados en todo tipo de homenajes al jefe del Estado, que ayer cumplía 66 años, pero por la tarde anunciaban un buen chaparrón y los nubarrones trajeron una lluvia de manifestantes dispuestos a cantarle las cuarenta al eterno presidente, y no el “cumpleaños feliz”.

Quizás, la buena noticia del día para el mandatario fue la llamada de su homólogo ruso, Vladimir Putin, que le emplazó a tener una reunión cara a cara en Moscú próximamente. El presidente ruso concedió una entrevista la semana pasada en la que reconoció que Alexander Lukashenko le había pedido ayuda con la creación de un contingente policial por parte de Moscú que actuase en el caso de que la situación en Bielorrusia se radicalizara.

Las autoridades habían prohibido la manifestación de ayer, algo que se hizo saber desde mediados de la semana pasada, pero los manifestantes volvieron a congregarse en la Plaza de la Independencia de la capital del país, Minsk, a pesar de que habían sido cortados todos sus accesos y ocupados desde esa misma mañana por efectivos militares, algunos de ellos encapuchados.

También, desde bien entrada la mañana, numerosos carros blindados habían empezado a patrullar por las calles, dando una soslayada amenaza a todo aquel que osara desobedecer las recomendaciones dadas desde el ministerio del Interior, junto a ellos se vieron vehículos todoterreno tuneados con unas grandes rejas de metal en el frontal para hacer retroceder a los manifestantes, según el mismo ministerio los vehículos y sus efectivos iban armados.

El objetivo de los manifestantes allí reunidos no era otro que el de acercarse a la residencia oficial del presidente Lukashenko, a la que casi pudieron llegar, de no ser por las imponentes medidas de seguridad y la lluvia que, finalmente apareció, invitando a los congregados a celebrar el cumpleaños del presidente en casa. Por si acaso, el mandatario les esperaba en la puerta con un chaleco antibalas en el pecho y un fusil en su mano derecha.

Cortes de línea y de internet por “seguridad”

A pesar de las advertencias, oficiales y extraoficiales, según fuentes de la organización, se manifestaron más de 100.000 personas, cifra que no baja desde que se convocaran las primeras protestas. A lo largo del día, se había informado de cortes en internet y telefonía móvil, hecho que las propias operadoras confirmaron reconociendo que las redes se habían intervenido por parte de las autoridades “para garantizar la seguridad nacional”, provocando el cese de actividad de internet durante más de hora y media.

125 detenidos

El resultado de la jornada se saldó con decenas de detenidos, 125 en las dos primeras horas de la protesta según el ministerio del Interior, que se suman a las 29 del sábado, cuando tuvo lugar una manifestación protagonizada principalmente por mujeres, que congregó en Minsk a más de 10.000 personas con el mismo objetivo de las anteriores, pedir la dimisión de Lukashenko y la repetición de los comicios presidenciales.

Represión sin prensa

Esta misma semana, el ministerio de Asuntos Exteriores de Bielorrusia ha confirmado que se le ha retirado la acreditación a varios corresponsales extranjeros que se encontraban en el país informando de la situación que atraviesa la ex república soviética. A pesar de no haber concretado el número de periodistas vetados, se sabe que dos enviados especiales de la BBC, dos de la agencia francesa AFP y tres de la agencia alemana ARD, además de varios periodistas de Associated Press, Reuters y RFI han sido invitados a abandonar el país, hecho confirmado por la Asociación de Periodistas de Bielorrusia.

La Unión Europea, que ya ha expresado su rechazo a los resultados de las elecciones presidenciales bielorrusas, que le dieron a Lukashenko la victoria por más de un 80%, ha acordado imponer unas sanciones a las autoridades de este país que se darán a conocer en breve y que podrían aumentarse si la situación se recrudeciera. El presidente bielorruso ha respondido con posibles represalias, como cortar las rutas de tránsito o boicotear los puertos lituanos. Por su parte, Ucrania ha ido más lejos suspendiendo todos los contactos diplomáticos con Bielorrusia, según informó el pasado jueves el ministro de Exteriores ucraniano Dimitro Kuleba.