El histórico “vuelo de la paz” entre Tel Aviv y Abu Dabi afianza la doctrina Trump en Oriente Medio

La aeronave de El Al recibe el permiso para sobrevolar Arabia Saudí tras la normalización de relaciones entre Israel y Emiratos Árabes Unidos. El pacto refuerza la posición de EE UU en la región

“Damas y caballeros, Shalom [hola]. Están a bordo del pasaje con origen Tel Aviv y destino Abu Dabi. Estamos orgullosos de recibirles en este histórico vuelo, que supone un avance para el estado de Israel y un paso añadido para la paz regional”.

Con este mensaje recibieron este lunes a los pasajeros a bordo del vuelo de El Al LY971 –la cifra del prefijo internacional emiratí-, un trayecto convertido en inauguración formal del acuerdo de normalización de relaciones entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), revelado el pasado 13 de agosto con mediación de la Casa Blanca. A bordo, viajaban funcionarios israelíes encabezados por el Jefe de Estado Mayor de Seguridad Nacional, Meir Ben Shabbat, la comitiva norteamericana liderada por Jared Kushner, y una amplia presencia de periodistas.

Una de las instantáneas que se guardaran en la hemeroteca se produjo cuando la aeronave, con la bandera israelí pintada en el ala, atravesó las interminables dunas del desierto saudí. Se colocaron fundas en los asientos con el lema “haciendo historia”, y se distribuyó material promocional a los pasajeros con el eslogan “Acuerdos de Abraham”, apelando al acercamiento de las tres religiones abrahamicas: judaísmo, cristianismo e islam. Antes de embarcar, el director del Ministerio de Sanidad israelí entregó mascarillas a los pasajeros con las banderas de los dos países dibujadas.

En Abu Dabi, la expectación era máxima, y el aterrizaje y recibimiento fue transmitido por los principales canales de televisión locales. El primero en tomar la palabra a pie de pista fue Jared Kushner, yerno y asesor del presidente Donald Trump, que quiso dejar claro que “este será el primero de muchos más”. Un viaje y un acuerdo que afianzan la influencia estadounidense en el Golfo Pérsico, cuando faltan poco más de dos meses para las trascendentales elecciones en Washington.

El asesor de Trump agradeció efusivamente a Mohamed Bin Zayed, dirigente de facto de los EAU, porque en su criterio “está liderando el nuevo Oriente Medio”. Y prosiguió: “la región está llena de gente brillante, trabajadora, tolerante e innovadora, y el futuro les pertenece. Pido a todo el mundo que se una en la celebración de esta paz, y que ayuden a expandirla en el mundo”. No se olvidó de elogiar también al reino saudí por aprobar el tránsito del vuelo israelí LY971 por su espacio aéreo.

La expedición aterrizó para pasar dos jornadas de reuniones de trabajo entre todas las partes, centradas en obtener las primeras firmas de acuerdos de cooperación civiles y económicos, en campos como el turismo, la agricultura, el comercio o la alta tecnología. Está previsto que en dos semanas, otro avión israelí aterrice en suelo emiratí, pero esta vez viajarán oficiales de defensa para explorar vínculos de seguridad. Esencialmente en la pugna con Irán, su enemigo regional en común.

Durante los parlamentos, el representante hebreo, Ben Shabbat, enfatizó que “llegamos aquí para que esta visión se convierta en hechos. Somos socios para el proceso de paz en favor de los pueblos de la región”.

En conversaciones con los periodistas a bordo, Kushner aclaró que Netanyahu y Trump discutirán próximamente la posible venta de cazas de combate F-35 al país árabe, un rumor que fue tachado inicialmente de “fake news” por el propio líder israelí, y que abriría la posibilidad a que el estado judío perdiera la supremacía militar aérea regional. No obstante, el yerno de Trump dijo que tras conversar con Netanyahu, éste le mostró una “confianza absoluta” en el inquilino de la Casa Blanca.

Al respecto de cuándo se produciría la foto de la firma del pacto entre los dirigentes de Israel y EAU, Kushner se limitó a aclarar que “es la razón por la cual impulsamos este vuelo, estoy convencido que pronto se producirá la celebración”.

Y sobre la paz con los palestinos, Kushner insistió en que EE UU hizo muchos esfuerzos por lograrlo, pero “no están preparados. Cuando quieran, toda la región estará encantada de ayudarles a avanzar. Pero no se pueden encallar en el pasado”.

Malestar palestino

Con un mundo árabe cada vez más desconectado de la defensa de su causa, el primer ministro palestino, Muhamed Shtayye, criticó el vuelo por suponer “una clara y vergonzosa ruptura de la posición árabe” respecto a la normalización. El diplomático Saeb Erekat fue más allá: “La paz no se hace con quienes deniegan el derecho de Palestina a existir, imponiendo un régimen de apartheid”.

Desde Jerusalén, Netanyahu compareció para celebrar que “hoy es un día histórico y feliz para todos los ciudadanos de Israel. Una victoria del concepto de paz a cambio de paz. Es un momento por el cual trabajé los últimos 25 años”.

Tras su estancia en Abu Dabi, la comitiva estadounidense continuará con paradas en Bahréin y Omán, dos Estados del golfo que ya mantenían discretos vínculos con Israel, y con quienes se especula que podrían seguir en la lista de pactos de normalización.