Alemania confirma que Navalni fue víctima de un atentado con Novichok

Merkel exige una “respuesta común” tras certificarse el envenenamiento del opositor ruso con agentes químicos similares al del ex espía Skripal en 2018

El opositor ruso Alexéi Navalni fue envenenado con un agente nervioso. Así lo aseguró el gobierno alemán que apuntó a una sustancia usada en la producción de armas químicas y que pertenece al grupo del agente tóxico Novichok, según un exámen toxicológico llevado a cabo en el hospital universitario de La Charité y que ofrece “pruebas inequívocas” del envenenamiento.

”Nos consterna que Alexei Navalni haya sido víctima de un atentado con armas químicas”, aseguró el portavoz del Gobierno alemán Stefen Seibert en un comunicado. “El Gobierno alemán condena este atentado de la manera más drástica y el Gobierno ruso está llamado a pronunciarse sobre el caso”, agregó. Poco después, y con una postura aún más firme, Angela Merkel aseguró que el envenenamiento de Navalni tendrá una “respuesta común adecuada” porque atenta contra los “derechos y valores fundamentales”.

Navalni lleva ingresado en el hospital Charité en Berlín desde el 22 de agosto, adonde fue trasladado en coma y en un avión medicalizado desde un hospital en Siberia después de que sufriera un colapso. Fue “víctima de un crimen”, afirmó la canciller, que subrayó que en este caso hay “graves preguntas que solo el Gobierno ruso puede y debe contestar”.

Además, y en una breve declaración convocada de urgencia, agregó que “esperamos que el Gobierno ruso lo aclare porque el mundo espera una respuesta”. Merkel explicó que el Gobierno alemán ya se había puesto en contacto con sus socios europeos y con sus aliados en la OTAN para ponerles al corriente, así como con el Bundestag y con la Organización para la Prohibición de Armas Químicas para discutir “una reacción conjunta apropiada”. La líder alemana condenó “profundamente” el ataque al opositor ruso, se solidarizó con sus familiares y allegados y esperó “que se pueda recuperar”.

También le comunicaron los resultados de las pruebas médicas al embajador de Rusia en Alemania. “Se le ha pedido una vez más que aclare el trasfondo del envenenamiento ahora demostrado de Navalni de forma amplia y con plena transparencia”, explicó el ministro de Exteriores germano, Heiko Mass.

Los primeros exámenes encontraron síntomas que mostraban que Navalni había sido envenenado pero no se había podido precisar la sustancia que se había utilizado, ante lo cual La Charité optó por pedir la colaboración de un laboratorio del ejército alemán para realizar nuevos análisis.

El comunicado de Seibert dice que los resultados no dejan “lugar a dudas” del envenenamiento con una sustancia del grupo de Novichok, que afecta al sistema nervioso. No obstante, los médicos que le atienden informaron que su estado “sigue mejorando”, aunque sigue en la UCI y conectado a un respirador mecánico. “La recuperación será probablemente larga”, precisó el hospital, subrayando que aún es demasiado pronto para conocer “los efectos a largo plazo” que podría presentar Navalni como resultado del envenenamiento.

El Novichok es un agente nervioso desarrollado por la Unión Soviética en los años 70 y 80 del siglo pasado y está detrás de destacados casos de envenenamiento de opositores rusos. Tiene una toxicidad tan elevada que no hace falta tomarlo porque traspasa la piel.

Así lo dijeron en 2018 expertos del Gobierno británico en relación con el caso del exagente ruso Sergéi Skripal, de 66 años, y su hija Yulia, de 33, que fueron hospitalizados en estado crítico en Salisbury, tras sufrir en marzo de aquel año una intoxicación por ese gas. Hace dos años el Gobierno británico apuntó al régimen del presidente ruso Vladimir Putin como “altamente probable” de ser el responsable del envenenamiento de los Skripal.

En 2006 fue encarcelado en Rusia por revelar secretos de Estado a los servicios de inteligencia británicos y por alta traición y en 2010 recuperó la libertad, en un intercambio de espías presos con Estados Unidos. El 18 de mayo de 2018, el espía recibió el alta hospitalaria en Salisbury, pero de nuevo en julio de ese año un hombre y una mujer (Charlie Rowley, de 45 años, y Dawn Sturgess, de 44), esta vez de nacionalidad británica, se intoxicaron al manipular un objeto contaminado con Novichok.

Un científico de la antigua Unión Soviética que participó en el desarrollo del agente tóxico y divulgó la fórmula en 2007 consideró que la comunidad internacional debería haberlo prohibido hace muchos años, ya que fue concebido como un “arma de destrucción masiva”.

A diferencia del gas sarín, que necesita una concentración de 0,2 miligramos por kilo para ser letal, al Novichok le es suficiente con 0,01 miligramos para colapsar el sistema respiratorio, ralentizar el ritmo cardíaco y provocar la muerte en cuestión de minutos.

La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas actualizó en 2019, por primera vez desde 1997, su lista de sustancias prohibidas con el Novichok: sus 193 Estados miembros acordaron por consenso agregar esta sustancia al anexo 1, donde se recogen tres listas que enumeran los químicos tóxicos y sus precursores, como el gas sarín o el cloro, respaldando así una propuesta conjunta de Holanda, Estados Unidos y Canadá.