En México ya no se puede ni despedir a los muertos: matanza de menores en un velatorio

Un grupo de hombres fuertemente armado irrumpe en una ceremonia privada en una casa en Cuernavaca, a una hora de la capital

Masacre contra adolescentes en el centro de México. Un grupo de hombres armados disparó la noche del martes contra los asistentes a un velatorio en Cuernavaca, a una hora de la capital del país. Fallecieron ocho personas, entre ellos dos menores de 15 y 16 años que habían ido a acompañar el cuerpo de otro menor, fallecido en un accidente de motocicleta. El número de muertos podría aumentar pues el ataque dejó 14 heridos.

El tiroteo se desató pasadas las 10 y media de la noche en la popular colonia Antonio Barona. Un grupo de hombres a bordo de varios vehículos llegó al lugar y comenzó a disparar con armas de grueso calibre, según el relato difundido por la Fiscalía General del Estado de Morelos. Un modus operandi que se repite continuamente en este tipo de ataques en México. El más sangriento del año sucedió el 1 de julio en Irapuato (Guanajuato). Varios hombres en camionetas irrumpieron en un centro de desintoxicación, dispararon contra los presentes y mataron a 27 personas.

En el velatorio de Cuernavaca, que se celebraba en una vivienda particular, las balas acabaron al momento con la vida de cuatro jóvenes: uno de 16 años, dos de 18 y otro de 21. El quinto fallecido, también de 21 años, perdió la vida mientras era trasladado a un hospital. Ya en la madrugada, en las instalaciones de la Cruz Roja fallecieron tres personas más a causa de las heridas: una mujer, un hombre y un menor de solo 15 años. Todos los heridos permanecen hospitalizados.

Según la fiscalía estatal las primeras investigaciones indican que los hechos “se derivan de la operación de grupos delictivos que operan en la zona” a los que las autoridades tienen identificados, aunque por el momento no se han producido detenciones. Los informes balísticos indican que las armas largas utilizadas “estarían relacionadas con otros delitos de alto impacto registrados de manera reciente y en donde se cuenta con la participación de miembros de la delincuencia organizada”.

El comunicado emitido por las autoridades estatales no detalla a qué acto delictivo se refieren, pero a mediados del mes de agosto se produjo un ataque similar en la misma colonia de Cuernavaca contra un grupo de jóvenes que estaba en la calle. Fue la medianoche del 14 de agosto cerca de un centro comercial. Apareció una camioneta blanca, dispararon contra los chicos y mataron a seis, todos entre 18 y 22 años.

La masacre del velatorio sucedió el mismo día que el presidente Andrés Manuel López Obrador sacó pecho por una reducción de la mayoría de delitos “en torno al 30%”, en su segundo informe anual de gobierno, aunque reconoció que los homicidios y la extorsión aumentaron cerca del 10 puntos. “Nos ha costado reducir el número de homicidios porque tienen que ver mucho con la delincuencia organizada (...) del orden del 75% de homicidios tiene que ver con el crimen organizado”, detalló al día siguiente y como es habitual señaló que es un problema heredado. “No es justificación de ningún tipo, pero quedaron bandas, nos heredaron grupos con estructuras como el caso de Guanajuato donde se dejó que un grupo dominara por mucho tiempo”, añadió.

En su mensaje a la nación López Obrador insistió en su estrategia para reducir la violencia: programas sociales para que los jóvenes se alejen de la delincuencia y el despliegue de la Guardia Nacional, que ya cuenta con casi 100.000 efectivos. Los resultados aún están por llegar y muchos tachan las medidas de, cuanto menos, insuficientes mientras los homicidios siguen al alza y suman 20.494 en los primeros 7 meses del año. Si el ritmo se mantiene, 2020 se convertirá en el año más violento en México desde que existen registros.