La jueza británica rechaza retrasar el juicio sobre la extradición de Assange a EE UU

La justicia norteamericana le reclama por 18 cargos de espionaje e intrusión informática, por los que podría enfrentar hasta 175 años de cárcel

La jueza británica Vanessa Baraitser rechazó este lunes aplazar unos meses el juicio de extradición a los Estados Unidos de Julian Assange, después de que la defensa pidiera más tiempo para examinar las nuevas acusaciones realizadas por Washington contra el fundador de WikiLeaks, al que reclaman por espionaje e intrusión informática penados allí con hasta 175 años de cárcel.

El australiano saltó a la fama internacional por publicar entre 2010 y 2011 crímenes de guerra en Irak y Afganistán y cables diplomáticos que desvelaron abusos de derechos humanos en todo el mundo. Mientras Washington le acusa de extraer ilegalmente información secreta de ordenadores oficiales, la defensa considera que se está atentando contra la libertad de prensa.

El fundador de WikiLeaks afrontó ayer en Londres la segunda parte del proceso, que quedó pospuesto a consecuencia de la pandemia. Durante estos meses de confinamiento, la familia denuncia que apenas ha podido mantener contacto con sus abogados.

Aunque inicialmente había descartado solicitar ese aplazamiento, el letrado de Assange, Mark Summers, propuso, tras consultar con su cliente, posponer el proceso hasta el próximo enero, a fin de reunir datos para rebatir las imputaciones contenidas en un nuevo auto de procesamiento emitido por la Justicia estadounidense en junio.

Sin embargo, la magistrada consideró que la defensa ya había tenido oportunidad anteriormente de pedir ese retraso y consideró que autorizarlo ahora supondría “alargar significativamente el proceso”.

De esta manera, el juicio de extradición proseguirá este septiembre en el tribunal penal londinense de Old Bailey como estaba previsto, con la declaración de testigos de la defensa.

En la audiencia de este lunes, al inicio de esta nueva fase del proceso, Assange rechazó una vez más su extradición a los Estados Unidos por 18 cargos de espionaje e intrusión informática, tras ser detenido por segunda vez al amparo de una segunda petición de extradición cursada por Washington en base al nuevo auto.

Este auto amplía sobre todo las acusaciones relativas al cargo de intrusión, que contempla ahora no solo los tratos con el exsoldado estadounidense Chelsea Manning en 2010, sino también con otros “hackers” con los que Assange habría conspirado entre 2009 y 2015 para difundir secretos de Estado en su portal digital. (