Decapitado un periodista en Veracruz: “Le habían amenazado pero siguió porque era un apasionado”

Julio Valdivia cubría los sucesos para un periódico local en un estado maldito de México en el que informar es una actividad de muy alto riesgo

El estado mexicano de Veracruz sigue acumulando periodistas asesinados. El reportero Julio Valdivia fue hallado muerto el miércoles en el municipio de Tezonapa, junto a las vías del tren. Su cuerpo apareció decapitado y a pocos metros su motocicleta azul con la identificación de «El Mundo de Córdoba», el medio para el que cubría información de sucesos. Es el quinto periodista que matan en México en lo que va de año, lo que convierte al país en el más peligroso del mundo para los reporteros.

El cadáver de Valdivia fue encontrado alrededor de las 2 y media de la tarde en una extraña postura junto a las vías del tren. Estaba acomodado de tal forma que parecía que había sufrido un atropello, pero las primeras investigaciones de la fiscalía estatal descartaron esa posibilidad. Valdivia fue asesinado y su cadáver colocado para simular un accidente.

La fiscalía dijo en un comunicado que iniciará una investigación «atendiendo los protocolos relacionados con su trabajo periodístico como una de las posibles líneas a seguir». No es un detalle trivial porque en México ha sido frecuente que las investigaciones de delitos contra informadores no consigan probar que el crimen se realizó a causa de su oficio o incluso que ignoren esta circunstancia.

Julio Valdivia no contaba con medidas de protección especiales, según afirmó la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas porque «hasta el momento de la agresión no había reportado a esta Comisión de alguna situación o amenaza que considerar un riesgo para su seguridad», dijo el organismo que exigió una investigación en profundidad relacionada con su actividad periodística.

Sin embargo, según publica el portal Animal Político en base a entrevistas a compañeros de Valdivia en Veracruz, sí había sufrido amenazas. «Él me comentó que en un par de ocasiones lo levantaron para darle una ‘espantada’ por todo lo que publicaba, que era el tema policiaco», afirma un reportero que conocía a la víctima, «pero siguió reporteando porque era un apasionado».

«Las amenazas son diarias. Cualquier nota sobre una balacera, un enfrentamiento, o un ejecutado, es susceptible de que a un grupo no le guste, y te amenace porque piensa que ya estás apoyando al rival, y así. Es algo muy complicado de sortear» y señala que algunas amenazas se denuncian y otras no por «miedo» o porque se considera parte del trabajo.

El lugar donde asesinaron a Valdivia, en el límite entre Veracruz y Oaxaca, es una zona conflictiva por la presencia de varios grupos criminales, policiales y militares en disputa que la han convertido «en un verdadero polvorín», alerta otro testimonio.

Según el recuento de Reporteros Sin Fronteras, México es el peor país del mundo para informar. En lo que va de año han asesinado a cinco periodistas, más que en Irak (4), Paquistán (3) y Siria y Somalia (2). Los estados de Guerrero y Veracruz son los más peligrosos. El pasado 2 de agosto fue asesinado Pablo Morrugares en Iguala, Guerrero, junto a su escolta. Era director del portal «PM Noticias», había sido amenazado y contaba con protección.

Otros reporteros asesinados

En abril, el periodista Víctor Álvarez Chávez apareció decapitado en Acapulco, Guerrero, poco después de recibir amenazas del crimen organizado. En Papantla, Veracruz fue asesinada de ocho balazos la periodista María Elena Ferral, que escribía para varios medios locales y había sido amenazada por un político local. La lista negra la cierra José Miguel Armenta, asesinado el 16 de mayo en Sonora.

El presidente Andrés Manuel López Obrador, que ha ha sido criticado por protagonizar varios rifirrafes con periodistas y medios que considera opositores, dijo conocer bien la zona del crimen «y lo heroico que es hacer periodismo en esa región, por eso se tiene que investigar y castigar a los responsables».

Desde el año 2000 la organización Artículo 19 ha registrado 134 asesinatos de periodistas motivados por su profesión en todo el país. La peor parte se la lleva Veracruz, que suma 30 fallecidos con la última muerte de Julio Valdivia. Los años más sangrientos fueron los de la administración del exgobernador Javier Duarte (2010-2016). Reporteros Sin Fronteras señalaba la doble amenaza a la que se enfrentan. Por un lado los cárteles ultraviolentos y por otro a políticos corruptos.