Furia en las calles de Bogotá

Aumentan a 13 los muertos por las protestas contra la violencia policial en Colombia

Continua la furia en las calles de Bogotá. Con un nuevo muerto a sumar en las protestas. Este 10 de septiembre la capital colombiana, Bogotá, registraba una ola de enfrentamientos entre la población y los cuerpos policiacos. Las protestas se originaron a partir del asesinato de Javier Humberto Ordóñez, quien fue detenido y después torturado por los elementos policiales. Era el comienzo de las revueltas.

La denuncia principal se dio con la difusión masiva de un vídeo en el que Javier Humberto Ordóñez recibe repetidas descargas eléctricas por parte de dos policías con una pistola paralizante antes de morir. Las autoridades declaran que el caso de Javier Ordoñez ya está siendo investigado.

Las protestas se desataron a partir de este suceso y la población se manifestó en contra del abuso policial el miércoles en Bogotá y otras ciudades de Colombia. Los elementos de seguridad han respondido de manera violenta contra los manifestantes. En redes sociales circulan vídeos y fotografías en donde se identifican disparos con armas de fuego. En la lista de víctimas: Civiles, estudiantes y trabajadores.

Hasta el momento se informa de 13 personas fallecidas en la capital colombiana. La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, afirmó que las personas que perdieron la vida, incluido un joven de 17 años, tenían heridas por armas de fuego o habían sido electrocutadas. Hasta pasada la medianoche siguieron reportándose desde diversos puntos de Bogotá desmanes protagonizados por vándalos. El caso más grave fue la muerte de una mujer en el sector de Suba, tras ser arrollada por un bus secuestrado por delincuentes.

Además de acuerdo con el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, el balance de estos dos días deja 194 policías heridos. El presidente Iván Duque lideraba ayer un Punto de Mando Unificado (PMU) para analizar la situación de seguridad y orden público en el país. Colombia un país con más de 50 años de conflicto armado es especialmente sensible ante los atropellos de las autoridades. Que la policía responda con muerte y represión ante un asesinato supuestamente orquestado por las fuerzas de seguridad, demuestra que en Colombia las venas siguen abiertas.