El abogado víctima de la brutalidad policial en Colombia

Muerte bajo custodia El fallecimiento de Javier Ordóñez tras una paliza grabada desata manifestaciones en todo el país

La madrugada del martes Javier Ordóñez de 45 años daba una pequeña fiesta en su casa de Bogotá con algunos amigos y familiares. En cierto punto de la noche, Javier bajó a la calle para buscar bebida y ahí se produjo la detención que finalmente terminó en su fallecimiento. Una pareja de agentes redujo a Ordóñez contra el asfalto y le aplicaron descargas con la pistola eléctrica reglamentaria. La detención fue grabada y su difusión en redes sociales desató una ola de protestas en la capital colombiana contra la brutalidad policial que por el momento ha dejado un balance de 13 muertos y 400 heridos. Uno de los presentes en la fiesta relató a la Prensa que cuando bajaron a comprar más alcohol pasó la Policía y «nos arrestaron y nos pidieron los papeles. Uno de ellos le dijo a Javier “de esta no se me salva”», relató.

Según los mismos testigos, Ordóñez contestó a los agentes: «Sáqueme el comparendo (multa)», pero el agente se negó. «De esta noche no pasa», zanjó.

La versión de la Policía dice que Ordóñez y un grupo de amigos estaban en una calle del occidente de Bogotá, en una violación de las normas de distanciamiento social que aún están vigentes para detener la expansión del coronavirus.

«Alrededor de ocho personas, que están discutiendo, y todo parece indicar que con ingesta de bebidas embriagantes. Les pide el favor, se trata de disuadir a estas personas, pero se vuelven agresivas. La Policía debe someterlas», indicó el portavoz de la Policía.

Después de la agresión reiterada con las pistolas eléctricas mientras el sometido pedía «por favor, no más», tal como se observa en el vídeo, Javier aún estaba con vida y, aunque aturdido, entró por su propio pie en la patrulla que le llevó al centro de detención. Este momento es clave para el desenlace trágico de la historia. Oficialmente aún no se ha aclarado qué sucedió en la comisaría, pero según información de Noticias Caracol los agentes golpearon a Ordóñez en la entrada y dentro de las instalaciones.

«El hombre tenía golpes contundentes en el pómulo izquierdo, cuello y hombros, así como lesiones en el tórax. Además en la parte occipital derecha presentaba una herida que sería la que provocó su muerte». Según este relato, fue la golpiza que recibió bajo custodia policial la que le costó la vida y hay siete policías involucrados en la investigación, no solamente los dos que aparecen en el vídeo.

Otro amigo de Javier contó cómo lo encontró cuando llegó a la comisaría. «Llegué yo al CAI y ya estaba mi amigo desgonzado, casi muerto, lleno de moretones», relató a una cadena de televisión. Entonces lo trasladaron a un hospital, un trayecto que según el mismo testigo duró unos 10 minutos. Poco pudieron hacer por salvarle la vida. «A los cinco minutos salió el médico y me dijo que falleció, que había sido a causa de los golpes». Javier Ordóñez era ingeniero y abogado, y padre de dos hijos de 11 y 15 años, según le contó su cuñada Eliana Garzón a la CNN. Era un padre muy cercano «y tenía un corazón impresionante. Era una persona muy servicial», afirmó.

El ministro de Defensa de Colombia, Carlos Holmes Trujillo, pidió perdón el viernes por «cualquier violación a la ley o desconocimiento de los reglamentos en que haya incurrido cualquiera de los miembros de la Policía Nacional», que en Colombia está bajo el paraguas de los militares. Trujillo señaló que los dos policías que detuvieron a Ordóñez fueron separados de sus cargos, serán retirados de la institución y enfrentan cargos por abuso de autoridad y homicidio. También confirmó que otros cinco policías fueron suspendidos mientras se investiga el caso. La intervención del ministro se produjo dos días después de unas masivas protestas en Bogotá que también se han extendido a Medellín y Cali.

Según las autoridades hay 13 fallecidos, varios por herida de bala, más de 400 heridos entre civiles y uniformados, se han destruido decenas de comisarías y han ardido varios vehículos.

La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, dijo que el caso de Ordóñez y las protestas que ha desatado “es posiblemente lo más grave que haya pasado en nuestra ciudad” y condenó la violencia con la que se ha desempeñado la Policía. “Desde la Alcaldía de Bogotá podemos afirmar que hubo uso indiscriminado de la fuerza, de armas de fuego en varios puntos de la ciudad por parte de miembros de la Policía”.