Por qué a los españoles se les clasifica como no blancos en Estados Unidos

Polémica por un artículo del New York Times que categoriza a españoles y portugueses como hispanos no blancos

Un artículo del New York Times ha desatado la polémica al situar a los españoles y portugueses como población no blanca. El artículo en cuestión establece un análisis de las 922 personas más poderosas del país y concluye que el 80% de ellas son blancas y el resto pertenece a grupos de negros, hispanos, asiáticos, nativo americanos o persona de color. Así, el consejero delegado de Inditex, Pablo Isla, aparece como no blanco.

Luis Martínez-Fernández, profesor de historia en la universidad del Central de la Florida y experto en temas de herencia hispana, no se mostró sorprendido por esta clasificación. Al contrario, asegura que esta categorización de la Oficina del Censo de EE UU ayuda a clarificar los diferentes grupos de población en el país. “Lo que demuestra es la escasez de hispanos en posiciones de liderazgo en EE UU”, aseguró el profesor a LA RAZÓN.

“Los hispanos es una categoría oficial del censo de EE UU que representa etnicidad. Esa categoría incluye a todas las personas de ascendencia hispana, ya sea de América Latina o de España. Curiosamente, una persona de Egipto, blanca, se le considera blanco en el censo, pero una persona blanca de España que viene a Estados Unidos se le considera hispano no blanco”, aseguró Martínez-Fernández.

El profesor explica que las autoridades estadounidenses separan en dos conceptos distintos la raza y la etnicidad en el censo nacional. “Ser latino o hispano hace referencia al grupo étnico”. Como explica la BBC citando a la web del censo nacional, "esos términos generalmente reflejan una definición social de raza y de etnicidad reconocida en este país y no se ajustan a ningún criterio biológico, antropológico o genético”.

¿Se puede ser blanco e hispano en Estados Unidos? “Se puede ser pero no para los efectos del censo”, responde Martínez-Fernández. “De hecho, hay una categoría que se llama blancos no hispanos”. El origen de ese cambio terminológico está en la década de los setenta del siglo pasado, explica este profesor de origen cubano, quien añade que “durante mucho tiempo en Estados Unidos se dividió a la población según blancos y negros" y que "a los hispanos les incluía entre blancos hasta que se creó en 1976 esta nueva categoría”.

Por paradójico que pueda parecer, esa fue una exigencia de los mexicanos residentes en Estados Unidos "para que el Gobierno federal recogiera información específica sobre los hispanos. “Hasta ese momento, la Oficina del Censo de EEUU incluía a los hispanos entre los blancos, pero ellos (los mexicanos) entendían que era importante que el Gobierno federal y otras entidades tuvieran una idea clara de cuántos de esos blancos eran latinos”.

En cambio, René D. Flores, sociólogo de la Universidad de Chicago, cree que el New York Times da por válida la regla según la cual se clasifica como no blancos a las personas cuyo apellido suene “hispano”.

El Gobierno de Estados Unidos define “hispano o latino” como una “persona de cultura u origen cubano, mexicano, puertorriqueño, sudamericano, centroamericano u otro origen español, independientemente de la raza”. Posteriormente se comenzó a utilizar el término “latino” tras las quejas de muchos latinoamericanos que consideraban que “hispano” resultaba ofensivo porque hacía referencia a la herencia colonial española. Además, “muchos latinoamericanos rechazan el término latino o hispano y prefieren ser reconocidos por el país de origen de sus familias”, añade Martínez-Fernández.

La clasificación de la Oficina del Censo de Estados Unidos arroja información relevante que es utilizada por los partidos políticos en época de elecciones. “Hay una correlación bastante marcada entre hispanos y bajo poder adquisitivo. Los hispanos, por ejemplo, tienen una tasa de mortalidad por covid-19 muchísima más alta que los llamados americanos blancos. El grupo hispano mayoritariamente se inclina a votar demócrata. Toda esa información es importante para los partidos políticos y los candidatos, es importante a la hora del mercadeo y de distribuir servicios sociales y públicos. Los hispanos generalmente están más necesitados de esos servicios”, asegura el experto.

¿No cree que dividir a la gente en función de su etnia y su raza puede ser en sí racista? “Estados Unidos es un país multiétnico y no creo que clasificar los grupos sea racista, sobre todo si el objetivo es tener una mejor idea de cuántas personas hay de cada grupo. Ahora bien, el racismo existe obviamente”.

Actualmente hay unos 60 millones de hispanos en Estados Unidos. “Somos el 18% de la población", sostiene Martínez-Fernández, "pero nuestro crecimiento tiene un impacto sobre el mercadeo y el uso del lenguaje, también tiene un impacto económico y político. Ahora mismo hay una gran lucha entre la campaña de Biden y de Trump para ver cuál atrae a más hispanos. Y lo curioso es que el grupo cubano-americano, que últimamente estaba igualmente dividido entre demócratas y republicanos, se ha extendido mucho mas hacia Trump”.

De cara a las elecciones, los hispanos volverán a ser un grupo muy relevante. Sin embargo, en 2016 sólo votaron 12,5 millones de los 26,6 millones con derecho voto.