La salvaje violación y asesinato de un niño de once años que conmociona a Marruecos

El niño fue agredido sexualmente, asesinado y enterrado bajo un árbol por un obrero de 24 años

Adnane tenía once años. Salió de su casa el lunes 7 de septiembre para hacer unas compras. No volvió. Su familia denunció su desaparición, las redes se llenaron de su retrato. La angustia recorrió toda la semana, hasta que en la noche del viernes al sábado se transformó en pesadilla. Encontraron el cuerpo del niño enterrado bajo un árbol cerca de su casa, en un barrio popular de Tánger.

El horror no acabó con el descubrimiento del cuerpo. Internautas publicaron imágenes de mala calidad de una cámara de vigilancia en las que se ve al niño caminando junto a un desconocido. Un desconocido que pronto fue identificado como un obrero de 24 años que trabaja en la inmensa zona industrial de Tánger. Un hombre, ahora acusado de “homicidio voluntario de un menor con atentado al pudor". Porque Adnane no fue solo asesinado, también fue agredido sexualmente.

El acusado llevó al niño a un apartamento que alquila en el mismo barrio, lo agredió sexualmente y lo asesinó para enterrarlo después cerca de ahí. Sus compañeros de piso están acusados por no haber denunciado el crimen.

La prensa marroquí ha contado que el sospechoso, con intención de que no lo identificaran, se afeitó la barba y cambió su corte de pelo. Pero cometió la torpeza de enviar desde su teléfono móvil una petición de rescate a los padres, haciéndoles creer que su hijo estaba con vida.

La trágica muerte de Adnane ha conmocionado Marruecos y son muchas las voces que reclaman la pena de muerte para el “monstruo”. Lo cierto es que la pena capital sigue vigente en Marruecos, aunque no se aplica desde 1993.

Y ante un crimen tan terrible como este, los llamamientos a que se aplique son muchos, en las calles y en las redes sociales.