La fiscalía de Postdam investiga las muertes por covid en un hospital como homicidio negligente

Fallecieron 47 trabajadores desde marzo por el virus y más de 300 personas se contagiaron dentro. La fiscalía de la ciudad de Postdam sospecha que pudo haber también un delito de lesiones

La policía realizó un resgistro y copió varias actas y documentos el miércoles en la clínica Ernst-von-Bergmann, el mayor hospital de Postdam, la capital del estado de Brandenburgo. El motivo es la investigación que hay abierta contra la dirección del hospital así como contra tres facultativos que trabajan en la misma. La fiscalía alemana sospecha que podría haber un delito de lesiones y de homicidio negligente, después de que desde el pasado marzo se contagiasen en el centro 140 pacientes y 208 trabajadores, de los cuales fallecieron 47.

Los investigadores comprobarán si los médicos habrían actuado en contra de la ley alemana de protección contra las enfermedades infecciosas. La policía se llevó copias de las actas de los pacientes afectados en papel y en formato electrónico y aseguró que tardará meses en esclarecer su contenido para poder realizar una acusación formal. Por ahora se sospecha que los dos directores que desde abril han sido apartado de sus posiciones no habrían tomado las medidas necesarias para impedir la propagación del virus a tiempo, aseguró la fiscalía ya en junio. El Instituto Robert Koch ya aseguró en una investigación previa que los ascensores podrían haber jugado un papel crucial en la expansión del virus por las plantas de la clínica.

Falta de material

No es la primera vez que la fiscalía alemana investiga las causas de un brote de coronavirus y busca responsables. Ya en marzo se producía la primera investigación en una residencia de ancianos de Wolfsburgo en la que se infectaron por aquel entonces 55 ancianos y fallecieron 27 de ellos. Tampoco este fue el único caso de investigación dirigida por la acción penal pública, ya que se calcula que casi la mitad de los 9.447 fallecidos en el país habrían muerto en residencias para ancianos después de brotes masivos que tuvieron lugar en la primavera pasada. Las investigaciones continúan abiertas en decenas de casos. El personal y las direcciones de los centros aseguran en la mayor parte de los casos que no disponían de material de protección.

La falta de material ya no es un problema, ya que de hecho Alemania ha comprado incluso de más y el Ministerio de Sanidad aseguraba la semana pasada que van a donar cientos de respiradores y millones de mascarillas a otros países en peores condiciones. Las residencias además ahora están abiertas y según aseguraba el ministro de Sanidad de Merkel, Jens Spahn, no se van a volver a cerrar, porque según él, con el conocimiento que ya se tiene del virus «basta con los controles y las reglas de distanciamiento» para evitar contagios masivos como los que se dieron en la pasada primavera.

El personal sanitario de las residencias y los sindicatos del ramo denuncian, sin embargo, estar descontentos con la estrategia actual de tests. Mientras que cientos de miles de turistas se pudieron realizar tests gratuitos a la vuelta de sus vacaciones en zonas de riesgo como España, los cuidadores de ancianos no reciben pruebas de covid-19 de forma regular en casi ningún estado alemán.

Alemania ha seguido una estrategia de seguimiento exhaustivo de contactos, unido a la cooperación de la población sin confinamientos totales y que hasta el momento ha resultado más exitosa que en otros países europeos. Sin embargo, más de medio millón de personas se han infectado en el país, miles de los cuales tienen aún secuelas en algunos casos graves. Además, las infecciones están aumentando en las últimas semanas, aunque los afectados son más jóvenes y muchos menos pacientes acaban en el hospital.

El presidente alemán Frank-Walter Steinmeier sugirió a principios de septiembre realizar un homenaje a las víctimas de la pandemia en Alemania y recordó que «la muerte con el coronavirus es una muerte solitaria».