Portazo a Macron de su «número dos» en el partido

Pierre Person abandona la República en Marcha por falta de «ideas nuevas» y escenifica la crisis interna de la formación

La sensación de que el movimiento político con el que Macron llegó a la presidencia en 2017 está sumergido en una crisis interna no ha hecho más que reforzarse este lunes con la dimisión del número dos de La República en Marcha.  El diputado Pierre Person ha afirmado en una entrevista al diario Le Monde que con su abandono pretende “crear un electroshock” tras constatar que el movimiento presidencial “ya no produce ideas nuevas” y se ha despojado de aquella frescura e ímpetu con el que nació hace apenas cuatro años, presentado como ni de derecha ni de izquierda y con el que asestó un duro revés a los dos grandes partidos que han dominado durante décadas la vida política gala

Los pésimos resultados del partido en las últimas elecciones municipales subrayaron la falta de implantación de las filas de Macron fuera de las principales ciudades del país, y ni siquiera en París se salvaron de un gran fiasco.   Según Person “el movimiento se mantiene en su lógica de 2017, que era llevar el proyecto presidencial”, en clara alusión a un proyecto creado en su momento a medida del actual inquilino del Elíseo, .  “¡Debemos tener debates políticos en este partido!”, advirtió el joven diputado Person de 31 años.  Sus palabras ponen de relieve la falta de voces discordantes  dentro del movimiento. Hasta ahora, esas voces disidentes, especialmente las del ala izquierda, han acabado calladas o abandonando la formación con decenas de deserciones desde 2017.

Según el hasta ahora número dos del partido, Macron remodeló el Gobierno, a principios de julio, para afrontar la triple crisis sanitaria, económica y social derivada de la pandemia del coronavirus, pero a nivel de partido no se ha hecho casi nada para darle dinamismo. De hecho, Macron escogió como nuevo primer ministro a un conservador, Jean Castex, próximo al expresidente Nicolas Sarkozy y militante hasta su nombramiento del partido Los Republicanos. Estos continuos intentos para ocupar el espacio del centroderecha francés no siempre han sido vistos con buenos ojos dentro de las filas más progresistas del partido, pero las voces críticas siempre han sido neutralizadas. 

Los problemas internos en La República en Marcha coinciden con las sucesivas maniobras entre las fuerzas de oposición con miras a elegir una alternativa que se enfrente a Macron. Tarea que hasta ahora tampoco ha sido nada fácil ni desde la derecha ni desde la izquierda.  Los resultados de las recientes elecciones municipales mostraron un claro fortalecimiento de los ecologistas que podrían ganar peso en los próximos meses para liderar una alternativa de izquierdas de cara a las presidenciales de 2022. Pero no está nada claro que socialistas, izquierda radical y Verdes lleguen a entenderse para cristalizar esa candidatura.  Para esa cita, por la derecha clásica,  ya  se ha postulado Xavier Bertrand, exministro de Chirac y de Sarkozy, así como actual presidente de la región norteña de Altos de Francia.

Bertrand dice representar a la “derecha social” y reprocha a Macron ser demasiado blando en cuestiones de seguridad ciudadana y de inmigración.  La única que a estas alturas tiene su plaza clara para repetir la contienda con Macron es Marine Le Pen.  A dos años de las presidenciales, Macron y la ultraderechista aparecen hoy por hoy empatados en intención de voto según varias encuestas.  A pesar de sus críticas y de su dimisión, Pierre Person asegura que apoyará la candidatura de  Macron en la carrera presidencial de 2022. “Estaré a su lado en todos sus combates”.