Starmer carga contra Johnson y lo llama «incompetente» por su gestión del Covid

El líder de la oposición laborista se presenta como una opción creíble de futuro, centrada en la seguridad y el empleo

El líder laborista británico, Keir Starmer, cargó este martes contra el Gobierno de Boris Johnson por “lastrar” al país con su “incompetencia” ante la crisis del Covid y el Brexit al presentarse como opción “creíble” de futuro, centrada en la seguridad y el empleo.

Dirigente del Laborismo desde hace cinco meses, Starmer, de 57 años, pronunció virtualmente el discurso de clausura del congreso anual de esa formación desde la localidad inglesa de Doncaster. Una intervención carente del bullicio y los aplausos de la audiencia a causa del coronavirus.

El dirigente hizo un llamamiento a los votantes que han dado la espalda al partido para que "confíen" de nuevo, al tiempo que repasó las derrotas consecutivas encajadas por los laboristas en las últimas cuatro elecciones generales. La última, bajo el liderazgo de Jeremy Corbyn, el pasado diciembre -cuando los tories obtuvieron mayoría absoluta- fue el mayor fiasco electoral laborista desde 1935.

"La confianza requiere tiempo y empieza porque seamos una oposición creíble, tomándonos el trabajo en serio y esto es lo que haremos", aseguró Starmer, con las miras puestas en emular a ex primeros ministros laboristas como Clement Attlee, Harold Wilson y Tony Blair.

El líder desgranó un proyecto centrado en la "seguridad y las oportunidades laborales", adquiriendo compromisos para erradicar "los fallos estructurales de la economía", por los que los ciudadanos no han tenido un aumento salarial en diez años, y "poner fin de raíz al antisemitismo".

Compromisos de futuro y reproches al Gobierno

Bajo esta nueva dirección, claramente desmarcada de la era Corbyn, el Laborismo pretende asimismo eliminar las diferencias de oportunidades en materia de educación, solucionar la crisis de la vivienda, abordar la crisis climática y poner fin al racismo estructural.

No faltaron los reproches al trabajo del jefe del Gobierno, Boris Johnson, en asuntos críticos como la pandemia o el tenso proceso negociador del Brexit con Bruselas.

"Con una de las mayores tasas de muerte en el mundo y al borde de una de las recesiones más profundas, no hay duda de que la incompetencia del Gobierno nos está lastrando", lamentó Starmer.

Ante las últimas advertencias de los asesores científicos sobre la preocupante situación del país, que suma 41.788 muertes por coronavirus y encadena cifras de contagios que superan los 4.000 positivos diarios, Starmer reprochó a los tories que "la crisis de la COVID-19 se les ha ido de las manos".

Si finalmente el país ha de volver a un segundo confinamiento nacional, "será una señal del fracaso del Gobierno, no un acto de Dios", que infligirá "daños inmensos a la salud pública y la economía".

"Es necesario acometer un esfuerzo nacional a fin de evitar un confinamiento nacional", remarcó.

El Laborismo "actuará teniendo en cuenta el interés nacional. Seremos una oposición constructiva y respaldaremos cualquier paso razonable que sea necesario para salvar vidas y proteger nuestro NHS (Servicio público sanitario)", según dijo.

Un acuerdo de Brexit necesario para todos

También abordó otro de los asuntos que centran el debate político, las infructuosas negociaciones del Ejecutivo y la Unión Europea (UE) para establecer su relación comercial futura.

Sobre ese punto, recordó que el viejo debate de los partidarios de abandonar el bloque comunitario (Leave) y de aquellos favorables a la permanencia (Remain) "ha terminado" y remarcó la importancia de que el país concrete un acuerdo comercial con sus socios europeos.

Johnson "estará fallando al Reino Unido si fracasa a la hora de obtener un acuerdo de Brexit" y si esto ocurre, el "premier" no tendrá "a nadie más a quien culpar que a sí mismo", advirtió.

"Las empresas británicas necesitan un acuerdo. La gente trabajadora necesita un acuerdo. Nuestro país necesita un acuerdo", subrayó.

La directora general de la Confederación de la Industria Británica, Carolyn Fairbairn, acogió con agrado el compromiso de Starmer para “invertir en educación” a fin de “generar puestos de trabajo de calidad en el futuro” y la intención de trabajar para “erradicar la crisis climática”.