El autor del ataque de París actuó en venganza por las caricaturas de Mahoma

Siete paquistaníes permanecen detenidos por la agresión con cuchillo a dos personas junto a la antigua sede de la revista “Charlie Hebdo”

Cinco años después de la masacre que sigue fresca en la memoria francesa, el odio contra “Charlie Hebdo” parece mantenerse intacto. El atacante con cuchillo que hirió gravemente a dos personas este viernes confesó haberlo hecho en represalia a la reciente publicación –por segunda vez- de las caricaturas del profeta Mahoma en la portada del semanario satírico.

Por ahora se le conoce como Ali H., un joven que dice ser de origen paquistaní y tener 18 años de edad, aunque esa información no ha podido ser corroborada por las autoridades, a falta de un documento de identidad.

El hombre fue arrestado en posesión de un cuchillo de carnicero en las inmediaciones de La Bastilla, en pleno centro de París, portando un atuendo llamativo y fácilmente detectable por la Policía: deportivas rojas, camiseta amarilla fluorescente y rastros de sangre.

Ali H. finalmente confesó este sábado lo que ya todos habían considerado como la primera hipótesis del crimen: una venganza por la edición especial de “Charlie Hebdo”-publicada el primer día del juicio contra los posibles cómplices del atentado de 2015- que mostraba una caricatura en la que el profeta Mahoma se lleva las manos a la cabeza con desesperación y afirma: “Es duro ser amado por imbéciles”.

Según fuentes policiales, Alí H. habría declarado “no haber podido soportar la imagen” y se dirigió, cuchillo en mano, a la antigua sede del semanario en la calle Nicolas Appert, sin saber que “Charlie Hebdo” no funciona en esa dirección desde hace cinco años.

Las dos víctimas gravemente heridas, una de ellas en la cabeza, no pertenecían a las filas del semanario, sino a una productora de vídeo llamada Premières Lignes que elabora programas especiales para el canal France 2.

El error sobre el cambio de sede de semanario pudiera parecer un dato simplemente anecdótico, pero, en realidad, podría indicar que el joven actuó solo, en una venganza personal, sin una organización estructurada que lo respaldara. Sería difícil creer que grupos como Al Qaeda o el Estado Islámico no estuvieran al tanto de esa información. Alí H. no hace ninguna referencia a grandes grupos, simplemente se confiesa musulmán. Y efectivamente, hasta ahora, ninguna organización radical ha reivindicado el acto.

Pero Alí H. quizás tenía intenciones más peligrosas que solo ejecutar un atentado con cuchillo. Durante su arresto, se encontró una botella de White Spirit, un disolvente apodado “gasolina blanca” que es fuertemente combustible. Se presume, entonces, que habría tenido también la intención de incendiar las viejas oficinas de “Charlie Hebdo”

El sospechoso se encuentra bajo arresto desde el viernes por la tarde y la justicia antiterrorista ha tomado las riendas. El mismo ministro del Interior, Gérald Darmanin, no ha dudado en calificar el ataque como “un acto terrorista islamista, un nuevo ataque sangriento contra nuestro país”.

La Fiscalía Nacional Antiterrorista (PNAT) abrió una investigación por “intento de asesinato relacionado a un acto terrorista”.

Otros ocho detenidos

Las preguntas salen a borbotones: ¿Quién es este sospechoso? ¿Actúa solo? ¿Pertenece a un grupo radical? Según el ministro Darmanin, el joven llegó a Francia en 2017 como menor de edad no acompañado, por lo cual fue acogido por los servicios sociales de la infancia en la región de París y en ese momento no presentaba “ninguna señal de radicalización”.

Sin embargo, en junio de 2020 su ficha policial se inauguró: fue detenido en posesión de un destornillador, considerado como un arma blanca. Nunca fue clasificado como persona "S" en los servicios policiales, la etiqueta de alerta que las autoridades francesas designan para cualquier individuo con un perfil potencialmente peligroso para la seguridad nacional.

La verdad es que hay muy pocas respuestas sobre la identidad y las motivaciones del presunto autor del ataque. La Policía francesa ha optado entonces por un clásico: escarbar en su entorno más próximo y arrestar a su hermano y sus compañeros de apartamento.

En Pantin, un suburbio de París, cinco personas ligadas al domicilio declarado del sospechoso han sido detenidas. La idea es determinar si existe una red de complicidad en el caso y encontrar algunas luces sobre las posibles conexiones con grupos más grandes.

El hermano del sospechoso, quien es menor de edad, fue detenido en el departamento de Val-d’Oise (al oeste de Paris) y está siendo interrogado. Otro hombre de 33 años y de origen argelino, había sido arrestado igualmente el mismo día del ataque, en las inmediaciones de La Bastilla, pero posteriormente fue liberado al comprobarse que no estaba relacionado con el episodio. Por el contrario, era un transeúnte que, al escuchar los gritos de las víctimas, intentó perseguir al hombre del cuchillo. “Es un héroe” dicen sus abogados.

Según las leyes francesas, Ali H. puede permanecer arrestado por un período máximo de 96 horas. Es decir, las autoridades tienen hasta el día martes 29 de septiembre para obtener una declaración firme del sospechoso que pueda dar lugar a una acusación sólida. De lo contrario, tendrá que ser liberado.