Francia prolonga la emergencia sanitaria hasta marzo

El empeoramiento de la situación sanitaria en París ha colocado la capital francesa bajo la estrecha vigilancia de las autoridades

La Asamblea Nacional ha dado luz verde a la controvertida ampliación de los recursos en manos del gobierno, desde el cierre de restaurantes hasta las restricciones de viaje, hasta finales de marzo. Después de siete horas de tensos intercambios, los diputados adoptaron este proyecto de ampliación en primera lectura por 26 votos a favor, 17 en contra y 3 abstenciones, sin los votos de la izquierda y la derecha. Ahora debe ser examinado por el Senado.

El empeoramiento de la situación sanitaria en París ha colocado hoy a la capital francesa bajo la estrecha vigilancia de las autoridades. Otras cinco ciudades están también en el punto de mira: Lille, Lyon, Grenoble, Toulouse y Saint-Etienne, que también podrían considerarse la semana que viene como zonas de alerta máxima, una clasificación que de momento solo incluye a Marsella, Aix-en-Provence y el archipiélago de Guadalupe.

Ese baremo se aplica cuando la tasa de incidencia supera los 250 positivos por cada 100.000 habitantes entre la población en general y los 100 casos entre las personas mayores, así como cuando el 30 % de las camas de las ucis están ocupadas por pacientes de COVID-19.

En París se ha sobrepasado ese límite, con 263 y 105 casos respectivamente y una tasa de ocupación que ronda el 35 % en las unidades de cuidados intensivos, pero si esa dinámica se asienta, el Ejecutivo advierte de que se verá obligado a recurrir a esos mayores controles.

Este fin de semana podría ser el último de relativa normalidad para los parisinos: se cerrarían bares y restaurantes a partir del lunes, así como todos los establecimientos que reciben público, salvo si se aplica un protocolo sanitario estricto. Por ese mismo motivo, lugares culturales como teatros, museos y cines están exentos.

“En ciertas grandes metrópolis donde la población está más concentrada el virus circula más fácilmente. Evoluciona demasiado rápido y afecta a todas las categoría de población, especialmente la vulnerable. En esos lugares las consecuencias sanitarias ya son visibles, con hospitales cargados y el personal cansado”, dijo el ministro francés de Sanidad, Olivier Véran. Agencias