El médico de Trump: “El presidente ya no tiene fiebre y no necesita oxígeno”

Aun así, el doctor del presidente de Estados Unidos no puede asegurar cuándo le darán el alta hospitalaria

El médico del presidente Donald Trump, Sean Conley, ha hecho declaraciones a la prensa sobre el estado de salud del mandatario. Trump ingresó anoche en un hospital militar después de haber dado positivo de coronavirus.

Conley aseguró que no podía asegurar cuándo le darían el alta hospitalaria al presidente. Pero sí que se confesó “extremadamente feliz” con el progreso que Trump ha hecho.

También reconoció que el presidente Trump no había experimentado dificultades respiratorias.

Asimismo, el médico aseguró que evoluciona bien y que “el presidente no había tenido fiebre en las últimas 24 horas”.

El mandatario “ya no tiene fiebre, no necesita oxígeno, está trabajando y evoluciona muy bien”.

Remdesivir

Sean Conley aseguró que Trump mantiene una terapia del antiviral Remdesivir de cinco días y que irán decidiendo sobre la marcha si es necesario que siga recibiendo tratamiento y vigilancia en el hospital militar de Walter Reed, a las afueras de Washington, donde fue ingresado la tarde de ayer, o puede regresar a la Casa Blanca.

El presidente tiene un nivel de saturación de oxígeno en sangre del 96% y “todo indica que no necesitará oxígeno”, según Conley, quien estuvo acompañado por el equipo médico y de enfermería. Aunque el doctor se negó a detallar si, pese a que no necesitó oxígeno hoy, el mandatario ha tenido que recibirlo desde que comenzó el tratamiento.

Del mismo modo, evitó especificar la temperatura de la fiebre moderada que registró el presidente el viernes y pese a que esta mañana no tuvo una temperatura anormal.

Asimismo, según recoge EFE, el médico también aseguró que el presidente lleva siendo tratado “72 horas” desde su diagnóstico positivo por COVID-19 se hizo público en la madrugada del jueves al viernes. Este desajuste temporal haría pensar que el mandatario mantuvo su agenda el jueves pese a saber que estaba contagiado con la COVID-19.

“Estamos extremadamente felices con el progreso que ha experimentado el presidente”, aseguró Conley, quien recordó que los primeros días son esenciales para saber si la enfermedad va a progresar de manera agresiva o puede ser controlada con terapia farmacológica.