Maduro pierde el apoyo de Argentina

La ONU renueva la misión que denunció crímenes de lesa humanidad en Venezuela con el voto a favor de su otrora aliado

Esta vez se notó la autoría del presidente Alberto Fernández, con cierta moderación. En el Gobierno peronista no quieren reconocer al presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, pero el mandatario tampoco aboga por contradecir a la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Atrás quedaron los maletines que viajaban en aviones, mediante los cuales Hugo Chávez financiaba la campaña de los Kirchner, o ese perrito blanco también regalo del comandante fallecido, que tanto abrazaba la vicepresidenta Cristina Kirchner. Hoy Venezuela ya no tiene fondos para comprar alianzas. Tan solo puede comprar con el oro que le queda algunos buques iraníes cargados de petróleo o prácticamente regalar sus pozos a Rusia y China, a cambio de armamento y cierta protección.

Aunque de forma moderada, el Gobierno argentino fue contundente: Le pedirá al venezolano que “conduzca investigaciones prontas, exhaustivas, independientes, imparciales y transparentes sobre las alegaciones de violaciones a los derechos humanos, lleve a los perpetradores ante la justicia y garantice una reparación adecuada a las víctimas”.

El Gobierno argentino “valorará y apoyará con fuerza” el trabajo realizado por la Alta Comisionada de Naciones Unidas, Michelle Bachelet, sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela, en el marco de la reunión del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, que se desarrolló ayer en Ginebra.

De hecho, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó una resolución con la que renueva dos años más el mandato de la misión de investigación que denunció recientemente crímenes de lesa Humanidad en Venezuela y responsabilizó de los mismos a varios altos cargos, entre ellos el presidente Nicolás Maduro. Argentina votó a favor.

La misión, sin precedentes en América Latina, se creó a partir de una votación similar en septiembre de 2019. Un año más tarde, divulgó su primer informe, en el que constató que durante los últimos años se habían cometido ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y tortura.

Pese a las críticas de Caracas, una amplia mayoría de los países representados en el Consejo ha respaldado que la misión siga activa al menos por otros dos años. Veintidós países, entre ellos España y representantes latinoamericanos como Argentina, Brasil, Chile, Perú y Uruguay.

Las abstenciones también fueron 22, mientras que solo tres países votaron en contra. Además de Venezuela, dijeron ‘no’ al texto Eritrea y Filipinas, según consta en los registros del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

La oposición venezolana ha celebrado como una victoria el resultado de esta votación, mientras que el ‘chavismo’ se ha conformado con otra resolución en la que se aboga por “estrechar el trabajo conjunto” entre el Gobierno venezolano y la oficina de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet. El régimen bolivariano está más solo que nunca.

Asimismo, el Gobierno argentino le pedirá al venezolano que “conduzca investigaciones prontas, exhaustivas, independientes, imparciales y transparentes sobre las alegaciones de violaciones a los derechos humanos, lleve a los perpetradores ante la justicia y garantice una reparación adecuada a las víctimas”.

"De esta manera, el comunicado oficial adelantaba los ejes que tuvo el discurso del representante argentino ante la ONU, Federico Villegas, en la jornada de ayer.

Para contrarrestar por último -se indica- el presidente Fernández sostuvo “una vez más que deben condenarse los bloqueos y las sanciones que, pretendiendo presionar a las autoridades, agreden especialmente al pueblo venezolano y contribuyen a un sufrimiento aún mayor del mismo, dada la grave situación económica y social en la que se encuentra”.

Un régimen brutal

Una Misión Internacional a la que la Organización de Naciones Unidas se encargó investigar la situación de los derechos humanos en Venezuela volvió a poner en foco la brutalidad del régimen venezolano.

Es que la pandemia mundial, las consecuencias económicas y algunos cambios de color político en la región había quitado del centro de debate lo ya conocido. Ahora, la ONU golpea la puerta de los distraídos con dureza. Su informe es inocultable.

En las páginas, se señala al dictador Nicolás Maduro y sus ministros de Defensa, Vladimir Padrino López; y del Interior, Néstor Reverol, como figuras determinantes en graves crímenes cometidos por las fuerzas de seguridad del país. El informe ofrece amplia información “que demuestra que las autoridades del Estado -tanto a nivel presidencial como ministerial- ejercían poder y supervisión sobre las Fuerzas de Seguridad civiles y militares, y las agencias identificadas como autoras de las violaciones y crímenes documentados”.