El ocaso de los neonazis de Amanecer Dorado: de tercera fuerza en Grecia a banda criminal

Histórica sentencia en Grecia. El juicio se considera el mayor proceso contra una asociación de inspiración fascista desde los juicios de Núremberg

Una gran multitud poblaba la avenida en la que se encuentra el Tribunal de Apelaciones de Atenas. Más de 20.000 personas, según cifras de la Policía, que festejaron al unísono la sentencia procedente de la corte. La Justicia griega dictaminó ayer que el partido político Amanecer Dorado, de ideología neonazi, es en realidad una organización criminal. Su líder, Nikolaos Mijaloliakos, y otras 67 personas fueron declarados culpables de pertenecer a este grupo delictivo. Había empezado en 2015 y se considera el mayor proceso contra una asociación de inspiración fascista desde los juicios de Núremberg.

La sentencia fue aprobada de forma unánime por los miembros del tribunal. El jurado entiende que las acciones delictivas del grupo no fueron decisiones individuales de sus miembros, sino que todo obedecía a las directrices de la cúpula, formada por Mijaloliakos y otras seis personas. Las condenas a cada uno de los acusados todavía no se conocen, pero estos tendrán una responsabilidad mayor al ser considerados culpables de dirigir la organización criminal. De entre los 68 condenados, cerca de una veintena también cometió delito por posesión de armas.

Durante años, los miembros y simpatizantes de Amanecer Dorado protagonizaron agresiones, intimidaciones e incluso llegaron a asesinar. Ocurrió en 2013, cuando el rapero Pavlos Fyssas, fue apuñalado en el corazón. En ese momento Mijaloliakos y el resto de miembros comenzaron a ser investigados, lo que desembocó en el juicio dos años después. La madre de Fyssas, Magda, no se ha perdido prácticamente ninguna de las 454 sesiones que se han celebrado. Y ayer, todas las cámaras la buscaban, como el verdadero rostro humano de este proceso.

Su foto, por supuesto, se convirtió en una de las imágenes del día. Con los brazos en alto y la mascarilla colgando de una oreja cantaba victoria. “¡Lo conseguiste hijo mío!”, gritó, según los medios griegos. También el padre del rapero, Panayiotis Fyssas, que no ha tenido una exposición mediática tan alta durante el proceso, estaba presente ayer en la sala. “Estamos complacidos con la decisión, pero seremos más felices cuando escuchemos las sentencias”, expresó, según Efe. El supuesto asesino del cantante, Yiorgos Roupakias, simpatizante de Amanecer Dorado, también fue condenado por homicidio.

La otra imagen estaba en las calles. Aunque allí no había un rostro icónico al que seguir, sino miles. Una masa de gente que esperaba este momento durante años y que lo celebraron como una derrota del fascismo en Grecia. Poco después del griterío colectivo por la sentencia, la Policía irrumpió con cañones de agua y gases lacrimógenos. La multitud se dispersó, pero por las calles de Atenas se siguieron escuchando los mismos cánticos que a primera hora de la mañana.

“Libertad para la gente, muerte al fascismo” o “el fascismo no es una opinión, es un crimen”, gritaban los manifestantes, según Reuters. Los presentes volvieron a organizarse en la simbólica Plaza Syntagma, frente al Parlamento. Y allí, donde se celebraron otras tantas protestas durante la crisis económica, siguieron ayer su movilización, coronada con un minuto de silencio por los crímenes de Amanecer Dorado.

“Este veredicto manda un claro mensaje a todos los grupos políticos que han explotado una agenda agresiva contra los inmigrantes y los derechos humanos en Grecia y en toda Europa. La violencia y la actividad criminal, incluida la que procede de miembros del Parlamento, no puede quedar impune”, expresó Amnistía Internacional.

Todas las fuerzas políticas helenas celebraron la decisión, empezando por el primer ministro, el conservador Kyriakos Mitsotakis. La sentencia, según Mitsotakis, “cierra un periodo traumático de la vida pública del país”, recoge Efe.

Tercera fuerza más votada

Amanecer Dorado había sido fundado en 1985, pero su verdadera irrupción en la escena política del país no llegó hasta 2012. En las elecciones de aquel año, el grupo encabezado por Mijaloliakos, un ex militar que había sido condenado por posesión ilegal de armas y explosivos, obtuvo 18 escaños de los 300 que tiene el Parlamento.

En un periodo de extrema agitación, marcado por la crisis económica y la posterior intervención de la Troika en el país, Amanecer Dorado se convirtió en la tercera fuerza política. Resistió en los siguientes comicios, en los que se impuso Alexis Tsipras -ayer entre los manifestantes-, pero en la última cita electoral se apagó su estrella. El partido no llegó al umbral mínimo del 3% y se quedó fuera del Parlamento.

Ahora Mijaloliakos y la mayoría de los ex diputados de la formación tendrán que cumplir condena. Termina así uno de los episodios más oscuros de la historia reciente del país.