Putin invita a los ministros de Exteriores armenio y azerí para intentar un alto el fuego

Rusia toma la iniciativa para conseguir un cese de hostilidades en Nagorno Karabaj

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha invitado a los ministros de Exteriores de Armenia y Azerbaiyán a una reunión hoy en Moscú para abordar la guerra en Nagorno Karabaj y estudiar un posible cese al fuego “por razones humanitarias”.

“Tras una serie de conversaciones telefónicas con el presidente de Azerbaiyán, Ilham Alíev, y el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinián, el presidente de la Federación de Rusia llama a poner fin al enfrentamiento armado en la zona de conflicto en Nagorno Karabaj por razones humanitarias a fin de intercambiar los cuerpos de los fallecidos y prisioneros”, señaló el Kremlin en un comunicado.

Putin invita a los ministros de Asuntos Exteriores de Azerbaiyán y Armenia, Jeihun Bayrámov y Zohrab Mnatsakanián “a Moscú el 9 de octubre para efectuar consultas sobre estos temas con la mediación del jefe de la diplomacia rusa”, Serguéi Lavrov.

A falta de confirmación de parte de Bakú y Ereván sobre la asistencia o no de sus ministros a la cita, Rusia toma la iniciativa para conseguir un cese al fuego en Nagorno Karabaj.

En el enclave separatista se reanudó el pasado 27 de septiembre una guerra que se ha cobrado la vida de decenas de civiles y soldados y que ya es más grave que la de los Cuatro Días de 2016, tanto en intensidad como en duración.

Los canales diplomáticos para frenar esta guerra están en plena marcha y este jueves Bayrámov viajó a Ginebra para reunirse con los copresidentes del Grupo de Minsk de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE)", es decir EEUU, Rusia y Francia, a fin de transmitirles la postura de Bakú. De momento no ha trascendido el resultado de este encuentro.

Por otra parte, una reunión similar a la de Ginebra está prevista el próximo lunes en Moscú, donde Lavrov espera reunirse con Mnatskanián, según dijo el jueves la portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova.

El conflicto armenio-azerbaiyano se remonta a los tiempos de la Unión Soviética, cuando a finales de la pasada década de 1980 el territorio azerbaiyano de Nagorno Karabaj, poblado mayoritariamente por armenios, pidió su incorporación a la vecina Armenia, tras lo cual estalló una guerra que causó unos 25.000 muertos.

Al término de los combates, que se prolongaron hasta 1994, las fuerzas armenias se hicieron con el control de Nagorno Karabaj y también ocuparon vastos territorios azerbaiyanos, que llaman “franja de seguridad”, para unirlo a Armenia.

Azerbaiyán sostiene que la solución al conflicto con Armenia pasa necesariamente por la liberación de los territorios ocupados, demanda que ha sido respaldada por varias resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.

Armenia apoya el derecho a la autodeterminación de Nagorno Karabaj y aboga por la participación de los representantes del territorio separatista en las negociaciones sobre el arreglo del conflicto. EFE