Armenia y Azerbaiyán se acusan de violar el alto el fuego tras entrar en vigor

Ambos países acuerdan en Moscú canjear prisioneros de guerra e intercambiar los cuerpos de los soldados caídos en el frente

El frágil alto el fuego acordado por armenios y azerbaiyanos entró hoy en vigor en el enclave separatista de Nagorno Karabaj sin que parezca que las partes estén dispuestas a respetarlo por mucho tiempo.

“No tengo mucha fe en la tregua, son tan bárbaros, que les vemos capaces de todo. No sabemos qué va a ocurrir, pero queremos recibir buenas noticias.Todos nuestros hijos están allí, en el frente”, comentó hoy a Efe Alvina, una panadera de Stepanakert, capital karabají.

Como estaba previsto, el cese el fuego se hizo realidad a mediodía de hoy, dos semanas después del estallido de unos combates que se han cobrado ya cientos de vidas civiles y militares. La noche en Stepanakert fue la más plácida en mucho tiempo, aunque la sirena nunca dejó de sonar.

Los pocos habitantes que no han sido evacuados están expectantes, pero se muestran escépticos, ya que no hay plena confianza en que la tregua sea duradera en un territorio en estado de guerra desde hace 30 años.

Después de una noche de intensos combates en el flanco sur, limítrofe con Irán, pocos minutos después del mediodía comenzó el cruce de acusaciones de violaciones de la tregua.

“Terter y Agdam están bajo fuego enemigo”, informó la oficina de prensa del Ministerio de Defensa azerbaiyano.

Ambas ciudades han sido objeto de ataques armenios desde el inicio de las hostilidades el pasado 27 de septiembre, al igual que las ciudades estratégicas de Dzhabraíl y Fizuli, que también habrían sido martilleadas en las últimas horas por la artillería armenia.

En la misma línea, Ereván denunció ataques contra objetivos civiles en Nagorno Karabaj. “Ignorando la tregua humanitaria anunciada el 10 de octubre a partir de las 12:00, unidades militares azerbaiyanas perpetraron a las 12:05 un ataque contra el sector Karajambeili”, escribió Shushán Stepanián, portavoz de Defensa, en Facebook.

La funcionaria armenia añadió que la artillería azerbaiyana también está golpeando Hadrut, ciudad karabají que el presidente, Ilham Aliev, dijo el viernes que Bakú había liberado.

Ambas partes informaron de que están adoptando las “correspondientes medidas” para responder al ataque enemigo. De hecho, Azerbaiyán no descartó hoy “la reanudación de las acciones militares” si Armenia no cumple con sus obligaciones, algo que, dijo, se verá “en breve”.

“Armenia tenía gran deseo de un alto el fuego, por lo que se dirigió a diferentes organizaciones. Ahora, debe demostrar que de verdad está dispuesta a negociar y a un arreglo pacífico del conflicto”, dijo Jeihun Bayrámov, ministro de Exteriores azerbaiyano.

El asesor de la presidencia azerbaiyana, Hikmet Hajiyev, advirtió en rueda de prensa que la tregua es “humanitaria” y “provisional”, y destacó que Bakú aceptó reunirse anoche en Moscú con su colega armenio no por necesidad, sino por ser un “responsable miembro de la comunidad internacional”.

“El objetivo final de las negociaciones no es la tregua, sino garantizar la integridad territorial y la soberanía de Azerbaiyán. Debemos prolongar los éxitos de nuestros soldados en el frente diplomático”, precisó.

El alto funcionario insistió en que las negociaciones bajo la égida del Grupo de Minsk de la OSCE (Rusia, EEUU y Francia) deben producir “resultados” en forma de un plan de retirada de las tropas armenias de los territorios ocupados.

Y se congratuló de que durante las últimas dos semanas, Bakú no sólo haya conquistado territorios ocupados y demostrado su hegemonía militar, sino que haya cumplido su estrategia a largo plazo, que consiste en debilitar la economía armenia.

“Las acciones militares debilitaron considerablemente los recursos políticos, militares y económicos de Armenia, lo que le impedirá a largo plazo organizar provocaciones militares contra Azerbaiyán”, manifestó.

Como era de esperar, Bakú informó a Ankara del resultado alcanzado en la capital rusa, a lo que la Cancillería turca respondió que el alto el fuego es “sólo un primer e importante paso”, pero nunca podrá sustituir al arreglo definitivo del problema del Karabaj.

Por su parte, el ministro de Exteriores armenio, Zohrab Mnatsakanián, aseguró que uno de los principales objetivos de las negociaciones es afianzar el alto el fuego.

Invitados por el Kremlin, armenios y azerbaiyanos acordaron anoche en Moscú un cese el fuego con el fin de canjear prisioneros de guerra e intercambiar los cuerpos de los soldados caídos en el frente.

Además se comprometieron a iniciar “negociaciones sustanciales” con el fin de lograr un “pronto” arreglo pacífico al conflicto, aunque no se mencionan plazos ni de cese de las hostilidades ni para una reanudación del proceso de paz.

Eso sí, ambos insistieron en mantener invariable el formato -Armenia, Azerbaiyán y mediadores internacionales-, es decir, sin la participación de Nagorno Karabaj, como insiste Ereván.

Al respecto, Bayrámov explicó que “en estos momentos no se dan las condiciones para el cumplimiento de la tregua humanitaria” debido a las violaciones por parte armenia.

“El Comité Internacional de la Cruz Roja se dedicará al canje de soldados y al intercambio de los cuerpos. Es un gran trabajo en un gran territorio, así es difícil decir cuánto tiempo llevará”, dijo.

Las autoridades de Nagorno Karabaj estimaron en más de 400 las bajas en sus filas, a lo que hay que sumar una veintena de civiles, mientras Azarbaiyán habla de más de una treintena de muertes entre su población, pero nunca ha publicado cifras sobre bajas militares.