El nuevo juguete militar de Kim: un misil intercontinental de combustible líquido

Corea del Norte exhibe en un desfile militar el que asegura es el misil continental más grande del mundo

Los efectos de la pandemia de coronavirus tienen paralizado al mundo entero, aunque algunos han sabido obtener ventaja de este parón universal. Es el caso de Kim Jong Un. El líder norcoreano asegura que su país carece de covid-19 y, mientras tanto, aprovecha los prolongados meses de ausencia para impulsar su programa nuclear.

El contexto: un desfile militar nocturno celebrado en la capital norcoreana esta semana. El nuevo juguete de Kim Jong Un, un misil balístico intercontinental (ICBM, por sus siglas en inglés), fue presentado sobre un vehículo lanzador y transportado durante casi dos horas. El gigante artefacto desfiló por la plaza Kim II Sung de Pyongyang el sábado en el 75º Aniversario del Partido de los Trabajadores transmitido por la televisión estatal norcoreana.

Durante su presentación, el inmenso misil se colocó en un transporte de once ejes, en lugar de los habituales ocho ejes fabricados por China que Corea del Norte suele utilizar. Para sorpresa de muchos, se trata del misil móvil de combustible líquido más grande del mundo, que podría haber sido diseñado inicialmente para transportar una ojiva de varias cabezas nucleares.

Con cerca de 24 metros de largo y un diámetro de dos metros y medio, el misil de grandes dimensiones permite cargar hasta 100 toneladas de combustible aunque, por gran tamaño, su uso quedaría muy limitado.

Especialistas en Corea del Norte aseguran que los artefactos exhibidos por el régimen no tienen necesariamente comprobado su funcionamiento, sino que suelen presentar maquetas y su fabricación se suele presentar en fase de pruebas. De lo que no hay dudas, sin embargo, es de la creciente amenaza que representa para cualquier objetivo enemigo del régimen de Kim Jong Un.

«Continuaremos fortaleciendo la disuasión de la guerra como medio de autodefensa», dijo el líder norcoreano durante el desfile militar. «Si alguien daña la seguridad nacional o amenaza con usar la fuerza militar contra nosotros, movilizaré preventivamente a todas nuestras fuerzas ofensivas más fuertes para castigarlos», añadió.

La presentación del misil balístico intercontinental se realizó por todo lo alto y en medio de un gran espectáculo televisado, en el que diversos drones transportaban cámaras sobre los miles de militares que desfilaron ante la atenta mirada de los espectadores y la ausencia de mascarillas.

Y es que el brote de covid-19 se ha cobrado ya más de un millón de víctimas mortales en todo el mundo, pero ni una sola persona fallecida se ha contabilizado aún en Corea del Norte por la pandemia, según el propio mandatario ha confirmado.

Analistas expertos en política exterior califican la mediática presentación del misil como una amenaza explícita contra el sistema de defensa antimisiles estadounidense, que podría suponer también un cambio de rumbo con las relaciones con Trump.

Trump y Kim han mantenido una cambiante relación que ha incluido intercambios de insultos y piropos, cartas de puño y letra, llamadas y encuentros personales. En último protagonizaron un momento histórico, el 30 de junio de 2019, estrechándose la mano en la zona desmilitarizada, por primera vez para un presidente de EE UU. Aunque esa imagen para el recuerdo no culminó con ninguna negociación ni acuerdo.