Turquía vuelve a enviar un buque al Mediterráneo y Alemania le lanza una advertencia

Berlín pide a Ankara que no reanude la búsqueda de hidrocarburos en aguas en disputa con Grecia

Turquía debería abstenerse de provocar una disputa por el gas en el Mediterráneo oriental, advirtió hoy el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Heiko Maas. Agregó que Alemania se solidariza con Chipre y Grecia como socios de la UE. “Ankara debe poner fin a la interacción entre la distensión y la provocación si el gobierno está interesado en las conversaciones, como ha afirmado repetidamente”, dijo Maas en Berlín antes de su vuelo a Chipre y Grecia. Hizo un llamamiento a Turquía para que permanezca abierto a las conversaciones y pidió a Ankara que no reanude la exploración de gas en las zonas marinas más controvertidas. Un barco turco zarpó el lunes para llevar a cabo estudios sísmicos en el Mediterráneo oriental, lo que llevó a Grecia a emitir una nueva demanda de sanciones de la Unión Europea contra Ankara sobre los derechos de exploración en alta mar.

Denuncia de Grecia y Chipre

Grecia y Chipre denunciaron ayer ante los socios de la UE las últimas maniobras en el Mediterráneo oriental de Turquía, después de que el Gobierno de Recep Tayyip Erdogan haya enviado de nuevo buque a aguas en disputa con Grecia para realizar estudios sismólógicos y buscar hidrocarburos y haya promovido la apertura de Varosha, un enclave militar cerrado en el norte de Chipre.

Ante el Consejo de Asuntos Exteriores que reúne a los Veintisiete y al Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, ambos países mediterráneos reiteraron sus criticas a Ankara por su papel desestabilizador en la región.

En rueda de prensa tras la cita de los ministros de Exteriores de la UE, Borrell indicó que los últimos acontecimientos en el Mediterráneo con el barco ‘Oruc Reis’ son preocupantes y sitúan a Ankara en la línea del conflicto y no del diálogo. Por ello pidió a Turquía “implicarse activamente en buscar soluciones y no redundar en un actitud negativa”.

“Lamentamos los últimos anuncios turcos en las zonas marítimas de Chipre y Grecia, esto llevará a mayor tensión en lugar de rebajar la crisis”, avisó el jefe de la diplomacia europea. Al ser preguntado por una posible respuesta de la UE, explicó que estas actividades serán materia de debate para los lideres en la cumbre europea de esta semana y que depende de ellos decidir cómo responder ante estos eventos.

Sobre el diálogo entre turcos y griegos para encauzar la crisis, una iniciativa que se anunció hace semanas pero que no se ha concretado, señaló que los contactos siguen a nivel de conversaciones preparatorios. “No van a ayudar las exploraciones petrolíferas, pero esperemos que las conversaciones sigan a pesar de ello”, expresó el político español.

A su vez, el Alto Representante mostró su preocupación respecto a la apertura de la zona de Varosha, situada en el norte de Chipre, que controla la República Turca del Norte de Chipre. “Los ministros de la UE han subrayado que esas acciones incrementan las tensiones y deben ser revertidas”, argumentó.

A su juicio, es de “vital importancia” que, una vez pase el proceso electoral en el norte de Chipre, se retomen los trabajos para la solución propuesta por la ONU para unificar la isla.

En Bruselas defienden una “doble agenda” con Turquía, privilegiando el diálogo y dando espacio a un proceso de negociación entre Ankara y sus vecinos.