Erdogan, a la reconquista del imperio Otomano

Ankara se ha involucrado en los principales conflictos bélicos de la región. Así es la expansión hegemónica de Turquía en el Mediterráneo y el Cáucaso.

Las ambiciones expansionistas del “sultán” Recep Tayyip Erdogan no conocen fin y con una política feroz el presidente turco está comprometido a recuperar el imperio Otomano. Erdogan ha abierto un nuevo frente con Grecia y Chipre en el Mediterráneo oriental, mientras se nutre de mercenarios sirios para proteger, al tiempo que expandir, su influencia en Libia y Siria. La inestabilidad en el Cáucaso sur con los nuevos enfrentamientos entre Armenia y Azerbaiyán en el enclave separatista de Nagorno Karabaj también ha sido aprovechada por Turquía para ganar poder territorial en la región participando directamente en el conflicto.

Haciendo oídos sordos a sus compromisos con la OTAN, y con la Unión Europea.

Erdogan ha vuelto a amenazar el Mediterráneo con el envío del buque de exploración “Oruç Reis” a aguas territoriales griegas, lo que ya provocó una escalada en agosto entre Atenas y Ankara. El navío turco zarpó con dos otros dos barcos de apoyo rumbo a la isla griega de Kastelórizo, en aguas disputadas ricas en hidrocarburos, para la prospección de gas. El “Oruc Reis” llevará a cabo actividades de exploración hasta el 22 de octubre, informó la Marina turca en un mensaje de alerta enviado por el sistema NAVTEX.

“Vamos a seguir buscando gas, indagando y defendiendo nuestros derechos”, escribió en su cuenta de Twitter el ministro turco de Energía, Fatih Dönmez.

El movimiento naval de Turquía ha sido tomado como un acto de guerra para Grecia. El ministerio griego de Relaciones Exteriores denunció que esta acción es una “amenaza directa a la paz y la seguridad en la región”.

El regreso del buque turco a aguas disputadas en el Mediterráneo oriental pone fin a las esperanzas a una posible solución diplomática sobre el contencioso de la isla griega de Kastelórizo. Turquía ha reabierto la disputa y está dispuesta a la opción militar. Así lo advirtió el ministro turco de Defensa, Hulusi Akar que dijo que las fuerzas navales turcas estaban preparadas para “garantizar la protección” del “Oruç Reis”, en caso de que “sea necesario”.

Para evitar una escalada mayor, Alemania está dispuesta de nuevo a ser mediadora de esta crisis. Esta previsto que hoy el jefe de la diplomacia alemana, Heiko Maas, visite Ankara para tratar la situación en el Mediterráneo oriental.

Turquía también está levantado ampollas del nacionalismo en Chipre con la reapertura de la playa de Varosha en el enclave turístico de Famagusta, al norte de la isla, bajo control turco.

Presión en Nagorno-Karabaj

Erdogan también ha echado más leña al fuego en el conflicto en el enclave separatista de Nagorno Karabaj con el envío de miles de mercenarios sirios, aviones de combate y equipo táctico militar en apoyo a las fuerzas azerbaiyanas, confrontándose así con Rusia en el Cáucaso Sur. Hasta mil combatientes suníes proturcos del norte de Siria habrían sido desplegados en Azerbaiyán y estarían cobrando entre 1.000 y 2.000 dólares, una fortuna para una familia siria, según informes. La información ha sido corroborada por Francia, Estados Unidos y el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

También, el embajador armenio en Rusia, Vardan Toganyan, aseguró que Turquía había transferido a unos 4.000 combatientes del norte de Siria a Azerbaiyán. Aun así, Azerbaiyán y Turquía niegan estas acusaciones y acusan al bando enemigo, Armenia, de estar dando noticias falsas.

El Gobierno azerbaiyano, por su parte, denuncia que los presuntos mercenarios están luchando en el bando armenio y se trata de armenios de la diáspora de Líbano y Siria.

Así lo dijo el portavoz del Ministerio de Defensa de Azerbaiyán, Anar Iwazov, en un comunicado de prensa que se encontraron mercenarios sirios de origen armenio entre los cuerpos de las fuerzas armenias en el frente del Alto Karabaj.

Lo cierto es que no es la primera vez que Turquía ha enviado mercenarios al campo de batalla en Nagorno Karabaj. En julio, cuando hubo el primer episodio de violencia en la línea de contacto entre Azerbaiyán y el enclave separatista armenio ya se informó de la intención de Turquía de reclutar a combatientes sirios para luchar en las filas azerbaiyanas. También se cree que que Ankara habría reclutado a 5.000 combatientes sirios de las brigadas respaldadas por Turquía para luchar junto al Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA), reconocido internacionalmente, en Libia.

Abdul Salam Abdul Razaq, jefe del Ejército Libre de Siria (ELS), milicia rebelde entrenada, ha reconocido públicamente que hay una alianza estratégica con Turquía y que las facciones del ELS “lucharán junto a nuestro amigo turco en cualquier lugar porque Turquía está luchando junto a nosotros en Siria”.