Así es el destructor de Estados Unidos que ha puesto en jaque a China

Pekín considera que el paso de buques extranjeros por el Estrecho de Taiwán supone una violación de su soberanía

Nuevas tensiones entre Washington y Pekín en el Estrecho de Taiwán. El destructor estadounidense USS Barry ha completado este miércoles su trayecto “rutinario” por esta zona marítima, una maniobra que ha sido considerada por China como una violación de su soberanía, mientras que EE UU y muchos otros países ven esta vía fluvial como parte de las aguas internacionales.

“El recorrido del USS Barry a través del Estrecho de Taiwán demuestra el compromiso de Estados Unidos con un Indo-Pacífico libre y abierto”, detallo la Armada estadounidense en un comunicado.

Estas operaciones siempre provocan fuertes respuestas de Pekín, pues considera a Taiwán parte de su territorio. La isla está dirigida por un gobierno rival que se refugió allí después de que los comunistas tomaran el poder en China en 1949.

Taiwán tiene su propia bandera y moneda, pero no es reconocida como una nación independiente por la ONU. Washington rompió en 1979 relaciones diplomáticas con Taipéi en aras de mejorar sus vínculos con China, pero Estados Unidos sigue siendo el aliado más poderoso y su principal proveedor de armas.

Por su parte, un portavoz del Ejército chino indicó que las fuerzas navales y aéreas del Ejército Popular de Liberación siguieron de cerca el paso del USS Barry, y manifestó que Estados Unidos debería dejar de enviar señales erróneas en medio de las tensiones existentes entre los dos países.

“Estados Unidos envió en los últimos tiempos varias señales inoportunas a los promotores de la ‘independencia de Taiwán’, comprometiendo gravemente la paz y la estabilidad”, reaccionó el jueves Zhang Chunhui, portavoz del Ejército chino.

Solemnemente advertimos a EE UU: detengan toda palabra o acto que conlleve a problemas en la región”, indicó en un comunicado, afirmando que China “defenderá con firmeza su soberanía nacional”. Asimismo, Pekín ha amenazado con utilizar la fuerza si Taipéi proclama su independencia o si hay una intervención extranjera.