Gales, el primer “reconfinamiento” europeo

Las autoridades galesas imponen un nuevo confinamiento a partir del viernes ante el aumento de casos de coronavirus. Durará, en principio, dos semanas,

Una parada de autobús en Llandudno, Gales
Una parada de autobús en Llandudno, GalesCARL RECINEREUTERS

El Gobierno autónomo de Gales implanta de nuevo el confinamiento. A partir del viernes, los tres millones de ciudadanos tendrán que encerrarse de nuevo en casa por dos semanas.

“A menos que adoptemos medidas ahora no seremos capaces de poder atender a las personas que se pongan extremadamente enfermas”, alertó este lunes el ministro principal Mark Drakeford en una comparecencia televisada en la que dio detalles sobre una estrategia denominada ahora como “cortafuegos”.

Se trata del primer territorio europeo que vuelve a las medidas de marzo.

El número de casos de covid-19 está creciendo en esa región, poniendo “presión” en sus servicios sanitarios, y el número “R” (el número de personas que contagia cada afectado) se sitúa ahora en 1,4, con alrededor de 2.500 contagios diarios. La ciudad de Cardiff, con más de 330.000 habitantes, registró el pasado viernes una incidencia acumulada de 270 casos cada 100.000 personas. La cifra promedio en todo Gales, a finales de la semana pasada, era de 130.

La decisión incrementa la presión sobre el “premier” Boris Johnson. Downing Street sólo tiene competencias en la gestión de la pandemia sobre Inglaterra. Gales, Escocia e Irlanda del Norte toman sus propias decisiones. Y desde hace tiempo, el Gabinete está completamente dividido en cuanto a cómo afrontar la crisis.

En todo Reino Unido, los ingresos por coronavirus en los hospitales superan ya los registrados en marzo.

El grupo de asesores científicos del Ejecutivo central (el llamado Sage) ha solicitado a las autoridades imponer restricciones más duras a fin de hacer “retroceder” el reloj y poner el contador a los niveles de contagios de hace 28 días. Los casos se han incrementado un 21% en la última semana. Superan ya los 650.000 en una población de 66,65 millones. Más de 43.000 han fallecido a causa de la pandemia, la cifra más alta de Europa.

La Sage pidió al Ejecutivo implantar un “cortafuegos” el pasado 21 de septiembre, con un encierro de dos semanas. Sin embargo, Johnson se resiste. Con el Gabinete inmerso en una auténtica guerra civil y la presión económica de un país ya en recesión, el “premier” prefiere optar, de momento, por un “semáforo epidemiológico” con el que ha divido a Inglaterra en tres niveles.

Desde el viernes a las 17 horas locales, todas las personas que se encuentren en Gales deberán quedarse en casa, a excepción de los trabajadores esenciales. El nuevo confinamiento temporal de dos semanas finalizará antes de que se noten los “beneficios” derivados de ese periodo, alertó el ministro principal galés, que anunció que su gobierno autónomo habilitará un fondo de ayudas económicas valorado en 300 millones de libras (326 millones de euros) para respaldar a los negocios afectados en los sectores minoristas, de ocio y hostelería.

Coincidiendo con las vacaciones escolares de otoño, durante esos quince días, los ciudadanos no podrán reunirse socialmente con personas de otros hogares, ni en el exterior ni bajo techo, con excepciones para adultos que viven solos y padres solteros. También cerrarán los lugares reservados a la oración, excepto para celebrar bodas y funerales, al igual que los colegios.

En el caso de los centros de enseñanza, puntualizó que las escuelas de primaria y los colegios de alumnos con necesidades especiales reabrirán con normalidad tras las vacaciones escolares de finales de octubre -entre el 26 y el 30-.

En cuanto a los centros de secundaria, señaló que tan solo volverán a funcionar desde el día 2 de noviembre algunos grupos, mientras que otros alumnos deberán proseguir con el temario online una semana más.

Prohibido viajar a Gales

Durante el fin de semana, el gabinete de Drakeford ha estado valorando detenidamente la introducción de ese confinamiento para “cortocircuitar” la propagación del virus en la región. Desde la pasada semana entró en vigor la prohibición de viajar a Gales para aquellas personas que procedan de lugares de Reino Unido en los que se registran altos niveles de infección.

De esta manera, están ya prohibidos los desplazamientos a aquellos ciudadanos que provengan de áreas de Inglaterra en las que se haya declarado ya el sistema de alerta 2 y 3, de otras zonas del centro de Escocia y de la totalidad de Irlanda del Norte. Tampoco se permite entrar o salir de áreas galesas que están sujetas a restricciones locales sin una excusa razonable, como el trabajo o la educación.