La oposición bielorrusa, premio Sajarov a la libertad de conciencia

Su candidatura se ha impuesto a la activista medioambiental Berta Cáceres y el arzobispo católico de Mosul, Najib Mussa

La oposición bielorrusa ha sido galardonada con el premio Sajarov para la Libertad de conciencia que el Parlamento Europeo entrega cada año. El fallo se ha conocido esta mañana, tras ser anunciado por el presidente de la institución, David Sassoli e incluye a disidentes como Svetlana Tijanovskaya, María Kolesnikova, Verokina Tsepkalo y la premio Nobel de Literatura, Svetlana Alexievich.

Esta candidatura ha sido apoyada por los tres principales grupos de la Eurocámara –populares, socialistas y los liberales de Renew Europe- y ha acabado imponiéndose a otros aspirantes como la activista medio ambiental Berta Cáceres y el arzobispo católico de Mosul, Najib Mussa.

El considerado dictador más antiguo de Europa, Alexander Lukashenko, declaró haber ganado las elecciones en el país el pasado 9 de agosto por mayoría aplastante, pero este resultado no ha sido reconocido por la Unión Europea al no contar con las suficientes garantías democráticas. Estos comicios fraudulentos fueron contestados con manifestaciones ciudadanas sin precedentes en las calles de Minsk, lo que destaró la violencia y represión por parte del régimen y detenciones masivas de las fuerzas opositoras.

En consonancia con estos hechos, los líderes comunitarios han ido extremando su presión sobre el régimen. Hace tres semanas, los Veintisiete desbloquearon las sanciones contra 40 personalidades vinculadas en el pucherazo electoral y la posterior represión, pero no incluyeron en la lista de castigados al propio presidente del país, Aleksander Lukashenko. Aunque en el último Consejo de Exteriores celebrado el pasado 12 de octubre crecieron las voces que piden incluir al propio presidente del país, lo cierto es que su nombre sigue sin aparecer en esta lista.

En el año 2016, las relaciones entre Bielorrusia y el club comunitario vivieron su particular luna de miel después de que Lukashenko se alejara de Rusia tras la anexión ilegal de la República de Crimea ( Ucrania) y decretara la excarcelación de los opositores. En ese momento, la Unión Europea vio la oportunidad de acercarse a Minsk y decidió levantar la práctica totalidad de los castigos. Tras los últimos comicios fraudulentos, Lukashenko vuelve a acercase peligrosamente a la órbita rusa.