Merkel decreta el cierre de la hostelería para “romper la segunda ola”

Las restricciones, que estarán en vigor un mes, buscan “evitar una emergencia sanitaria nacional” tras doblar el número de contagios en una semana

La canciller alemana Angela Merkel durante la rueda de prensa posteriorFABRIZIO BENSCHREUTERS

Alemania, país que dio ejemplo al conseguir frenar la pandemia durante la primera ola, acordó este miércoles severas restricciones para intentar contener la rápida propagación del coronavirus. En palabras de Angela Merkel, un «esfuerzo nacional» que a partir del lunes impondrá el cierre durante un mes de restaurantes, bares y hoteles, así como de todos lugares donde se celebren eventos culturales y deportivos. Asimismo, se deberán limitar al máximo los contactos sociales. El objetivo, según la canciller, «es interrumpir la dinámica de la infección de forma rápida para no alcanzar los límites de contacto personal y actividad económica que necesitamos para el periodo de Navidad». Se excluye la actividad escolar y el comercio, que se mantendrán abiertos siempre que sea posible.

Las medidas se alcanzaron tras una conservación entre Merkel y los líderes de los 16 «Länder» y ponen al país a la par que sus vecinos europeos en lo que se refiere al endurecimiento de las restricciones. De hecho, en las últimas semanas, Merkel había intentado con dificultad forjar un consenso con los diferentes grupos políticos en un ambiente que llegó a un punto tan tenso que la canciller decidió adelantar dos días la reunión en una señal de mayor urgencia.

Asimismo, el acuerdo prevé compensar a las empresas afectadas por las pérdidas que se deriven del cierre, estimando ese volumen respecto a lo facturado el año anterior, para lo que se prevé una partida especial de 10.000 millones de euros.

«Se ha duplicado la cifra de nuevos contagios en una semana. Tenemos que actuar ahora», afirmó Merkel, según la cual el alto número de nuevos contagios y el incremento exponencial de casos implica que no se pueden seguir convenientemente su rastreo. La canciller admitió que no es posible actualmente conocer el origen del 75% de los nuevos casos que se detectan y de ahí que el propósito de su Ejecutivo sea lo que en medios alemanes se ha denominado «romper la ola» de nuevos contagios para evitar los cierres de colegios, además de mantener la vida comercial.

Restringir los contactos sociales

Las nuevas medidas se prolongarán cuatro semanas para posibilitar la reapertura y los encuentros familiares en las Navidades. Por lo pronto, las restricciones a las reuniones en lugares públicos significa que no podrán encontrarse más que diez personas, si no se trata de gente que convive en uno o dos hogares. Se recomienda, asimismo, evitar todo viaje no esencial, incluidos en el interior del país o visitas familiares. Se prohíben estrictamente los desplazamientos turísticos.

La reunión de Merkel con los líderes regionales se produjo quince días después del último encuentro, en el que apenas se alcanzó algún acuerdo vago. En Alemania, corresponde a los poderes regionales implementar lo acordado, de acuerdo a su criterio. La conferencia, en formato virtual, se celebró bajo el impacto de las crecientes cifras de nuevos contagios. De hecho, hoy se registró un nuevo máximo diario de casi 15.000 nuevos positivos de covid-19, cifra que hace un mes parecía impensable en un país donde se controló mejor que en otros europeos la primera ola.

El consenso se logró pese a la resistencia inicial de los «Länder» del Este, con menos incidencia de contagios. Entre las regiones más afectadas había también diferencias, ya que Baviera exigía actuaciones contundentes.

El Instituto Robert Koch reportó ayer 14.964 nuevos contagios de coronavirus, lo que representa un nuevo máximo. Desde el comienzo de la pandemia se han verificado en el país 463.157 casos, con un total de 10.284 víctimas mortales y 326.707 pacientes que superaron la enfermedad. La incidencia media del país por siete días y 100.000 habitantes es de 99,1 contagios. A partir de 50 contagios, se entra en la categoría de zona de riesgo.

El ministro de Economía, Peter Altmaier, señaló que los casos están aumentando entre el 70 y el 75 % con respecto a la semana anterior. “Eso significa que a finales de la semana podemos tener 20.000 nuevos contagios diarios”, advirtió.