Apuñalan a un guardia del consulado francés en Yeda (Arabia Saudí)

El guardia, de nacionalidad saudí, ha sufrido heridas leves y ha sido evacuado inmediatamente a un hospital

Un grupo de paquistaníes protestaron ayer frente al consulado francés en Lahore, Pakistán
Un grupo de paquistaníes protestaron ayer frente al consulado francés en Lahore, PakistánRAHAT DAREFE

El reino saudí se sumó discretamente al boicot a Francia por las declaraciones a favor de libertad de expresión del presidente Emmanuel Macron. Sin embargo, la postura de Riad -que pidió “el fin de todas las prácticas y acciones que generen odio, violencia y extremismo”- difiere de los sentimientos en la calle. Un radical acuchilló ayer a un guardia de seguridad en el consulado francés en la ciudad de Yeda, horas después de que otro extremista apuñalara a tres personas en la Basílica de Notre Dame de Niza.

Las fuerzas de seguridad saudíes detuvieron al agresor y la víctima, que también era de nacionalidad saudí, fue atendido en el hospital por heridas leves. La embajada de Francia condenó enérgicamente este ataque contra una de sus legaciones diplomáticas y lo calificó de “injustificable”.

En su comunicado precisó que el agresor fue detenido por las fuerzas del orden saudíes justo después del ataque y que la víctima, que resultó herida, fue trasladada al hospital y su vida no corre peligro. Asimismo, la embajada transmitió al trabajador herido su apoyo y “expresó su confianza en las autoridades saudíes para esclarecer este ataque y garantizar la seguridad de las empresas y de la comunidad francesa en el país”.

Cuando Macron, lleno de impotencia por la muerte del profesor Paty, declaró que su país no iba a renunciar a las caricaturas, nunca imaginó que sus declaraciones iban a desatar una guerra del mundo musulmán contra Francia.  Las ciudades francesas de Aviñón y Lyon también fueron objetivo de ataque con cuchillo ayer, aunque fueron frustrados por la policía.

En las redes yihadistas se celebró ayer el triple apuñalamiento en Niza, el acuchillamiento a un guardia del consulado francés en Arabia Saudí y los ataques frustrados en otras ciudades francesas, según el diario británico, en su versión online, Daily Mail.  La directora del grupo de Inteligencia SITE, Rita Katz, lamentó que era “difícil recordar una celebración tan masiva en las redes sociales por el terrorismo”, con los internautas yihadistas en Twitter y Facebook para dar la bienvenida a “los últimos ataques espeluznantes”.

Aunque todavía ningún grupo ha reivindicado los atentados de ayer en Francia y Arabia Saudí, estos se producen en medio de la ola de violencia desatada por en el mundo musulmán por la defensa de las caricaturas de Mahoma tras el asesinato de Paty.

Los ataques contra ciudades francesas llegan un día después de que el presidente turco Recep Tayyip Erdogan emprendiera acciones legales contra la revista francesa Charlie Hebdo que publicó una caricatura del presidente turco en calzoncillos, con una cerveza en la mano y con la otra levantándole la abaya (vestimenta musulmana) a una mujer en señal de protesta por haber incitado a una campaña de boicot contra Francia.  A la guerra islámica de Erdogan se han unido lideres musulmanes de todo el mundo.

El primer ministro de Pakistán, Imran Khan, acusó a Europa de atacar y ridiculizar el islam. Desde Egipto, el presidente de Abdelfatá al Sisi dijo que la libertad de expresión “termina cuando se dañan los sentimientos de más de 1.500 millones de personas”. En Líbano, el primer ministro en funciones Hasan Diab instó a Francia a tomar medidas para evitar el abuso de las libertades para ofender a las religiones. En Irán, cientos de iraníes protestaron frente a la Embajada francesa en Teherán por las declaraciones “islamófobas” de Macron, cuya fotografía fue quemada con gritos de “muerte a Francia”.

En su cuenta de Twitter, el líder supremo  iraní, el ayatolá Alí Jamenei, criticó que se permitan los “insultos” contra Mahoma mientras se considera “un crimen” plantear “dudas” sobre el Holocausto, en medio de la polémica por la publicación de caricaturas de Mahoma. Su misiva iba dirigida dirigida a los “jóvenes franceses” y  ha pedido que se pregunte a Macron, “por qué apoya insultar al mensajero de Dios en nombre de la libertad de expresión”.