Dos hermanas acusadas de apuñalar 27 veces a un guardia que les pidió que se pusieran la mascarilla

Las hermanas Jessica y Jayla Hill entraron en una tienda y se negaron a usar el gel y a taparse la nariz y la boca

Las hermanas Hill atacaron al vigilante de una tienda que les invitó a irse si no se ponían la mascarilla y se echaban gel desinfectante
Las hermanas Hill atacaron al vigilante de una tienda que les invitó a irse si no se ponían la mascarilla y se echaban gel desinfectantePolicia de ChicagoLa Razón

El pasado domingo, las hermanas Jessica y Jayla Hill, de 21 y 18 años, respectivamente llegaban a una tienda en el barrio de Homan Square, en Chicago. Eran las 18:00 horas y el establecimiento estaba a punto de cerrar. El guardia de seguridad les pidió que se echaran gel desinfectante y que se pusieran las mascarillas. Pero ni Jessica ni Jayla le hicieron caso. Entonces, el guardia les pidió que abandonaran el local porque no estaban cumpliendo las normas y la reacción de las hermanas fue totalmente desproporcionada.

Se abalanzaron sobre él, le lanzaron un cubo de basura y mientras una lo sujetaba, la otra sacó un peine con una navaja oculta y le propinó 27 cuchilladas en la cabeza, cuello y torso. Derribar a la víctima no fue fácil por su corpulencia: casi dos metros de altura y 122 kilos, que no fueron resistencia suficiente para la detener la violenta agresión de las hermanas Hill.

Ni Jessica, ni Jayla tenían antecedentes penales antes del ataque del pasado domingo, según confirmaron los fiscales a la jueza durante una audiencia de fianza transmitida en YouTube. La magistrada rechazó su puesta en libertad y argumentó para su decisión la declaración de los testigos, las grabaciones de las cámaras de seguridad que registraron lo sucedido y sobre todo, esgrimió la “aleatoriedad” del violento ataque.

El guardia fue trasladado a un hospital cercano, donde recibió tratamiento por las heridas sufridas, pero no precisó cirugía ni suturas, dijeron las autoridades.

La abogada de oficio que representa a las agresoras indicó durante la vista que sus clientas eran inocentes porque la agresión fue en defensa propia porque estaban siendo estafadas, porque les querían cobrar de más. Además, utilizó uno de los recursos más habituales en este tipo de casos y dijo que las hermanas sufrían un trastorno bipolar.

Sin embargo, la acusación indicó que el guardia no se acercó nunca a las víctimas, que fueron ellas las que se abalanzaron sobre él. De momento, el caso sigue abierto y las hermanas Hill deberán volver a comparecer ante la magistrada a lo largo de la semana que viene.