“Operación Fox Hunt”: EE UU imputa a ocho personas por acosar a disidentes chinos para que volvieran a China

El FBI detalla cómo trabajan estos “escuadrones de la repatriación” tanto en suelo estadounidense como desde el gigante asiático

El fiscarl John C. Demers,y el director del FBI, Christopher Wray, participan en la conferencia sobre la "operación Fox Hunt"
El fiscarl John C. Demers,y el director del FBI, Christopher Wray, participan en la conferencia sobre la "operación Fox Hunt"Sarah Silbiger / POOLEFE

El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha anunciado la imputación de ocho personas por su supuesta vinculación con una red para “acosar” y “coaccionar” a disidentes de China para que regresasen al gigante asiático, lo que previsiblemente abra un nuevo frente político entre Washington y Pekín.

Cinco de las personas señaladas ya han sido detenidas por efectivos del FBI, mientras que el resto supuestamente están en China, ha explicado el fiscal general adjunto John Demers, al hacer resumen de una operación bautizada como ‘Fox Hunt’ (‘Caza del Zorro’).

Demers ha incidido en que esta trama de presiones representa una violación del Estado de Derecho y del Derecho Internacional.

“Sin coordinarse con nuestro Gobierno, estos escuadrones de repatriación entran en Estados Unidos, investigan y localizan a supuestos fugitivos y despliegan tácticas de intimidación para obligarlos a volver a China, donde se enfrentan a una prisión segura y, en el peor de los casos, a juicios ilegítimos después”, ha denunciado.

Entre las actividades examinadas por los investigadores de Estados Unidos figura un viaje de funcionarios del régimen chino con el padre anciano de un potencial objetivo de Nueva Jersey al que Pekín habría querido presionar para que regresase, incluso encarcelando a su hermana en China y acosando a su hija por internet.

Hasta finales de 2018, varios de los acusados vigilaron y acosaron por internet a la hija adulta de la víctima y pusieron una nota en su puerta que decía: “Si está dispuesto a volver al país y pasar 10 años en prisión, su mujer y su esposa estarán bien. Así se acaba el asunto”.

Asimismo, en 2019 durante varios meses enviaron paquetes a su casa con cartas y vídeos para forzar a la víctima a volver a China “amenazando con hacer daño a los miembros de su familia que todavía residían” allí.

El director del FBI, Christopher Wray, ha considerado que “estos intentos descarados del Gobierno chino por vigilar, amenazar y acosar a nuestros propios ciudadanos o personas con residencia legal permanente son parte de una perversa campaña de influencia” que se extendería por distintas partes del mundo.

“Los cazadores, cazados”

“Con los cargos de hoy, hemos dado la vuelta a la ‘Operación Caza del Zorro’ de la República Popular China: los cazadores son cazados, los que persiguen son perseguidos”, añadió el fiscal general adjunto de Seguridad Nacional en un comunicado.

“Los cinco acusados que fueron arrestados esta mañana por el FBI bajo cargos de cumplir las órdenes del Gobierno chino aquí en EE UU ahora se enfrentan a la perspectiva de ir a prisión. Para los acusados en China y otros que ejercen este tipo de conducta, nuestro mensaje es claro: manténgase fuera de esto”, agregó Demers.

El agente especial del Departamento de Interior encargado del caso, Peter Fitzhugh, destacó que “pese a las afirmaciones de que los agentes de la República Popular China perseguían a disidentes chinos buscados por ciertos crímenes” allí, la Justicia de EE UU y sus agencias “trabajan para asegurar que su estado de derecho y soberanía es respetado por otros países”.

Cárcel por conspiración

Cada uno de los acusados se enfrenta a un máximo de cinco años de cárcel si son hallados culpables de conspirar para actuar como agente ilegal de China, mientras que seis de ellos tienen un cargo adicional de conspirar para cometer vigilancia internacional, que sumaría otros cinco años máximo.

El pasado septiembre, la Fiscalía federal acusó también a un agente de Policía de Nueva York de origen chino de espiar para China y de proveer información al consulado chino sobre las actividades a la comunidad tibetana en Estados Unidos.