“Díganle a mis hijos que los amo”, las últimas palabras de una de las víctimas del atentado de Niza

El terrorista primero decapitó a una anciana que rezaba, después degolló al sacristán de la iglesia y a continuación atacó a otra mujer que logró huir a un bar, donde murió

El ataque con cuchillo perpetrado este jueves en una iglesia de Niza por Brahim Aoussaoui, un tunecino de 21 años que llegó a Francia desde Lampedusa, acabó con tres víctimas mortales.

Al grito de ‘Allahu Akbar’ (“Alá es el más grande”), el terrorista primero decapitó a una mujer, después degolló a un hombre que murió en el acto dentro de la iglesia y a continuación atacó a otra mujer que huyó y se escondió en un bar cercano, donde falleció poco después tras haber sido gravemente herida por el atacante.

Según informan varios medios franceses, esta última mujer de unos 40 años tuvo tiempo para decir a varias personas: “Díganle a mis hijos que los amo”. Un corresponsal de la cadena de televisión francesa BFM indicó que “el terrorista intentó decapitarla pero no lo consiguió”. La policía francesa llegó 10 minutos después y disparó a Aoussaoui antes de detenerlo.

Las dos primeras víctimas fueron asesinadas dentro de la iglesia de Notre Dame: una anciana de 70 años fue decapitada dentro del centro religioso por el terrorista cuando estaba rezando, mientras que el hombre degollado era el sacristán de la basílica. Se llamaba Vincent Loques, de 45 años y padre de dos hijos, quien se estaba preparando para dar la primera misa del día.

Un político local, Eric Ciotti, tuiteó una foto de Loques vestido con una camiseta, relajado y sonriente. Afirmó que el sacristán era un “empleado devoto” de la iglesia de Notre Dame. Los miembros de la parroquia señalaron que Loques había sido el director de la iglesia durante diez años y era “abierto y comprensivo”.

El canónigo de la iglesia, Philippe Asso, explicó al diario ‘Le Monde’ que en el momento que se produjo el ataque no había misa pero que “a cada rato entra gente para rezar” en la basílica, la cual abre sus puertas a las 8 de la mañana.

Por su parte, el alcalde de Niza, Christian Estrosi, indicó que una de las víctimas fue atacada “con el mismo modus operandi que Samuel Paty”, el profesor decapitado hace dos semanas por un islamista ruso checheno. ”Después del asesinato en una escuela, ahora es en una iglesia donde la barbarie islamofascista ha elegido golpear”, agregó Estrosi.