La peculiar iniciativa en Italia frente al toque de queda: cenas a las cinco de la madrugada

La primera cena se celebró esta semana, pero tras el éxito cosechado quizás se repitan más como señal de protesta

La propuesta de la Osteria Plip son cenas de gala a las cinco de la madrugadaTwitterLa Razón

Italia es un país que cena no más tarde de las ocho de la noche. Especialmente en el norte, donde sus habitantes son probablemente más centroeuropeos que mediterráneos. Cuando el Gobierno decretó que los restaurantes debían cerrar a medianoche, uno de los comentarios más celebrados en las redes sociales decía: “Ah, ¿con qué las ‘trattorias’ en Turín tienen que prolongar su horario?”. Duró apenas unos días, porque una semana más tarde el Gobierno anticipó todavía más el cierre, hasta las seis de la tarde. Y, entretanto, algunas regiones estipularon un toque de queda nocturno que prohibía la movilidad por las noches. De ahí la curiosa iniciativa de un restaurante veneciano, que ha decidido revolucionar radicalmente sus horarios como señal de protesta.

La propuesta de la Osteria Plip son cenas de gala a las cinco de la madrugada. La primera se celebró esta semana, pero tras el éxito cosechado quizás se repitan. En el menú se podía degustar una gran variedad de entrantes, crema de calabaza con queso o un pastel de patata con champiñones. Más de una treintena de comensales se despertaron para acudir al local, ubicado en Mestre, la parte de Venecia que se asienta sobre la tierra firme. Algunos iban vestidos elegantemente de traje, como exige una gran cita, y otros en pijama, como marca el horario. Porque si piensan que los venecianos iban a trasnochar, esperando para cenar a las cinco de la madrugada, están equivocados. Por ahí sí que no. Más bien se trataba de una forma de empezar fuerte -y pronto- el día.

El propietario del establecimiento, Davide Marchiori, se lamenta de que en los últimos meses han perdido un 70% de la facturación. “Y a cambio nos han dado simplemente 13.000 euros de indemnización a fondo perdido. Querría que un experto me explicase por qué puedo salir a comer sin ningún problema, mientras que de noche se convierte en algo peligroso. Me parece una decisión un poco ideológica y fuera de lógica”, añadía. De hecho, estas últimas restricciones, que perjudican principalmente a la hostelería, han provocado una oleada de protestas por todo el país, que han sido aprovechadas por grupos radicales para protagonizar incidentes violentos con la policía.

Lo de la Osteria Plip, sin embargo, es una iniciativa ingeniosa para poner en evidencia un problema. Incluso el alcalde de Venecia, el derechista Luigi Brugnaro, acudió a la cena junto a su equipo. Tampoco faltó un concejal de la oposición, por lo que más que una velada gastronómica aquello parecía un mitin. También en la provincia autónoma de Tirol del Sur, en la frontera con Austria, se está produciendo un peregrinaje para cenar más tarde de las 6. Pero allí, más que una protesta se trata de un capricho, ya que han ampliado el horario de cierre a las 22:00, gracias al estatuto especial que tiene la región.

El mundo al revés, los centroeuropeos protestando para cenar más tarde mientras otros países mediterráneos cierran sus restaurantes. La velada en el Plip termina al alba con un café, que sirve para los postres o para empezar la jornada. Más tarde, entre 10 y 12 comienza el ‘after dinner’. A la copa invita la casa, aunque quizás sea un poco pronto para empezar a beber.