El Parlamento de Bolivia llevará a juicio a la ex presidenta Áñez y a once de sus ministros

Morales volverá al país andino el 11 de noviembre tras el traspaso de poder

La ex presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, durante un discurso desde el palacio de Gobierno en La Paz.Javier MamaniEFE

Una vez más la derecha boliviana está mostrando poca destreza a la hora de enderezar el daño causado durante décadas, sin aprovechar los abusos de poder de la era de Evo. Incluido el fraude de los últimos comicios. Tras conseguir repetir las elecciones y que el ex presidente Evo Morales huyera, volvieron a mostrar el lado más oscuro de una estirpe política que durante años sometió a la mayoría indígena, hoy empoderada. Ahora el Movimiento al Socialismo (MAS) tiene más poder, Morales vuelve al país y los que llevaron a cabo el plan no deberían de descuidarse.

El nuevo Parlamento de Bolivia -controlado por el partido del ex presidente- aprobó recomendar un juicio de responsabilidades contra la ex presidenta interina Jeanine Áñez y sus ministros por los conflictos sociales del año pasado que dejaron una treintena de muertos.

En una sesión conjunta de la Cámara de Diputados y el Senado, quedó aprobada la medida con dos tercios de sus miembros presentes, después de que una comisión de investigación entregó su informe recomendando el juicio contra la presidenta interina. También aprobaron “procesos penales contra 11 ministros y ex ministros por la vulneración de derechos y garantías”, indicó el Senado.

Una comisión legislativa controlada por el partido MAS de Morales investigó durante varios meses los incidentes registrados en varios puntos del país entre octubre y noviembre de 2019, y presentó el pasado 27 de octubre su informe a poco más de una semana de un cambio de gestión y de la toma posesión del nuevo presidente Luis Arce, también del MAS.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) estableció que durante esos incidentes dejaron unas 35 muertes y que los altercados más graves tuvieron lugar en el poblado de Sacaba, en la región central de Cochabamba, y en la zona de Senkata, en la ciudad de El Alto, vecina de La Paz.

Toma de posesión

Por su parte, el nuevo gobierno de Luis Arce no invitará al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ni a Morales a la posesión del mandatario electo el próximo 8 de noviembre. “Cancillería no invitará a Nicolás Maduro a los actos de transmisión de mando, puesto que el Estado Plurinacional de Bolivia reconoce al Gobierno del presidente encargado Juan Guaidó como el gobierno legítimo de Venezuela”, indicó el ministerio por medio de Karen Longaric en un comunicado.

El Ministerio de Relaciones Exteriores dijo que la administración electa le manifestó su deseo de invitar a Maduro y al ex presidente Evo Morales a las ceremonias en La Paz, pero que “no extenderá dichas invitaciones”.

Tras conocerse la noticia Evo Morales anunció que volverá a Bolivia el 11 de noviembre, coincidiendo con el primer aniversario de su salida del país, si bien ha aclarado que no tiene intención de formar parte del futuro Gobierno y que se limitará a promover los movimientos sociales y “cuidar los principios ideológicos” del MAS.

Morales abandonó Bolivia el 11 de noviembre de 2019 después de unas elecciones en las que se le dio por ganador pero en las que la Organización de Estados Americanos (OEA) percibió sospechas de fraude. Para el ex mandatario, la amplia victoria de su ‘delfín’ político, Luis Arce, “es la mejor prueba de que no hubo fraude el año pasado”, sino un “golpe de Estado”.

Morales, refugiado desde fines de 2019 en Argentina, confirmó que retornará a su país el lunes 9 del próximo mes, un día después de la posesión de Arce. “Llega por el mismo lugar que salió. Va a ser un día histórico para nosotros. Nos concentramos a nivel trópico y a nivel nacional para recibir a nuestro líder histórico de Bolivia”, expresó Andrónico Rodríguez, senador electo por el MAS.