El terrorista abatido de Viena era un joven de veinte años simpatizante del Estado Islámico

Había sido condenado a finales de abril de 2019 por pertenencia a una organización terrorista

LISI NIESNERREUTERS

El terrorista abatido ayer era un joven de veinte años nacido en Viena originario de Macedonia del Norte conocido por los servicios de inteligencia por ser uno de los 90 islamistas austriacos que quería viajar a Siria, según informaciones del semanario Falter.

El sospechoso ha sido identificado como Kujtim F., condenado a finales de abril de 2019 por pertenencia a una organización terrorista tras haber sido detenido por tratar de viajar a Siria para unirse a Estado Islámico y fue puesto en libertad condicional a principios de diciembre de ese año, según informa el diario ‘Kronen’. De acuerdo con este periódico, Kujtim Fejzulai había jurado lealtad al nuevo líder de Estado Islámico poco antes de cometer el atentado.

El Ministerio del Interior de Macedonia del Norte ha confirmado que Austria ha solicitado información sobre el terrorista abatido, según informa la cadena de televisión local A1. “La Policía austriaca ha solicitado a través de Europol cooperación e información relevante para este caso y el sector de la cooperación policial internacional está respondiendo”, ha señalado el departamento gubernamental macedonio.

Un joven desorientado con malas amistades

Su abogado lo ha definido como un joven nacido en las afueras de Viena de padres macedonios, criado en una familia normal, desorientado y con malas amistades.

“Nunca habría considerado posible que se convirtiera en el autor de un atentado”, ha asegurado Nikolaus Rast, el letrado que en 2019 lo defendió en el juicio en el que fue condenado a 22 meses de cárcel por haber intentado sumarse al grupo terrorista “Estado Islámico” en Siria.

El supuesto terrorista, con nacionalidad de Austria y de Macedonia del Norte, fue detenido en Turquía en 2018 cuando trató de cruzar la frontera hacia Siria.

Tras su extradición a Austria fue condenado por un tribunal del país, pero estuvo sólo ocho meses en prisión. El pasado diciembre fue puesto en libertad.

“Para mí, era un joven que tuvo la mala suerte de caer en malas amistades. Si en vez de haber ido a una mezquita hubiera ido a boxear, se habría hecho boxeador”, resumió el abogado en declaraciones a la agencia APA.

Rast aseguró que el chico se crió en una familia “completamente normal”, en absoluto integrista en lo religioso.

El abogado, que condenó rotundamente el atentado de ayer, recordó que tras la condena el joven, identificado por la prensa como Kujtim Fejzulai, recibió ayuda de un agente de libertad condicional y de una asociación que se dedica a recuperar a jóvenes radicalizados.

De hecho, el abogado indicó que de no haberse considerado que no era peligroso, el joven no habría sido puesto en libertad antes de cumplir su condena.

Rast opinó que el joven se radicalizó siendo aún adolescente en una mezquita que frecuentaba y afirmó que era un joven desorientado que buscaba su lugar en el mundo.