Macron recibe a Pompeo en el Elíseo con la vista puesta en Biden

Francia confía en restaurar las maltrechas relaciones con EE UU con el futuro inquilino de la Casa Blanca

Saludo entre el presidente francés, Emmanuel Macron, y el secretario de Estado, Mike Pompeola razonLA RAZON

Con la mirada ya puesta en las futuras relaciones con Joe Biden, el presidente Emmanuel Macron recibió este lunes al todavía jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, en un encuentro totalmente inédito, sin cámaras ni micrófonos, mientras Donald Trump sigue sin reconocer su derrota. París ha subrayado que Macron ha recibido a Pompeo porque éste se lo solicitó, «en total transparencia con el equipo del presidente electo», con cuya Administración Francia espera refundar la relación transatlántica a partir de enero. El Elíseo describió el encuentro como una visita «de cortesía».

Antes de emprender una gira por Europa y Oriente Medio, cuya primera etapa era París, el propio Pompeo rechazó reconocer la victoria de Biden. «Habrá una transición tranquila hacia una segunda Administración Trump», dijo la semana pasada, antes de criticar a los mandatarios extranjeros que ya empezaron a contactar con el demócrata. Y Macron, por cierto, fue uno de los primeros.

En este escenario de dos realidades paralelas que impregnan la diplomacia estadounidense, los asuntos delicados no faltaron entre Macron y Pompeo. Eso sí, no había planes de una conferencia de prensa, un aparente intento por descartar la posibilidad de que los periodistas preguntasen a cualquiera de ambos sobre sus posturas encontradas respecto al resultado electoral.

El ministro de Exteriores francés, Jean-Yves Le Drian, había advertido de que Francia se opondría ante Pompeo a acelerar la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán y de Irak, como piensa hacer Trump antes del final oficial de su mandato. El dosier iraní, que con el clima y el comercio ha contribuido a una cierta ruptura entre Washington y la UE desde hace cuatro años, también estuvo sobre la mesa.

Trump abandonó en 2018 el acuerdo internacional firmado tres años antes para impedir que Irán se dotara del arma nuclear y restableció y después endureció las sanciones a Teherán. Los europeos tratan de salvar el acuerdo hasta la entrada en funciones de Biden, que ha prometido privilegiar de nuevo la diplomacia.

Mientras, la Administración Trump ha prometido reforzar las medidas de castigo hasta el final, una estrategia que algunos observadores consideran como una voluntad de construir «un muro de sanciones» tan alto que será difícil para el demócrata dar marcha atrás. Según fuentes del Departamento de Estado, las discusiones con Macron también han girado en torno a la «unidad transatlántica» y lucha contra el terrorismo.

En lo que parece una gira de adiós aunque no se diga, el secretario de Estado también tuvo tiempo para rendir un homenaje a las víctimas de los recientes atentados perpetrados en Francia. Pompeo ha depositado una corona de flores delante de la estatua dedicada a las víctimas del terrorismo en los jardines de Los Inválidos.

Criticas a la Prensa por legitimar el yihadismo

Precisamente, y coincidiendo con la visita, Macron ha puesto en el punto de mira a los medios de comunicación anglosajones, especialmente los estadounidenses, por su tratamiento de los atentados yihadista acusándolos de «legitimar» la violencia por su falta de comprensión del contexto francés.

«Cuando Francia fue atacada hace cinco años, todas las naciones del mundo nos apoyaron», recordó Macron, citado en una columna publicada el domingo por la noche en el sitio web del diario «The New York Times». «Y cuando veo, en este contexto, muchos periódicos que creo que son de países que comparten nuestros valores, cuando los veo legitimando esta violencia, y diciendo que el centro del problema es que Francia es racista e islamófoba, yo digo: ‘los fundamentos están perdidos’, añade el presidente francés.

En dicha publicación, Ben Smith, reportero del diario, asegura que Macron le llamó para quejarse de que los medios de habla inglesa, y en particular los estadounidenses, buscan «imponer sus propios valores en una sociedad diferente», y les reprocha, según el periodista, no comprender «la laicidad francesa, una separación activa de la Iglesia y el Estado que data de principios del siglo XX».

Francia ha sufrido tres atentados en apenas un mes, un ataque con arma blanca a finales de septiembre que dejó dos heridos cerca de las antiguas instalaciones de Charlie Hebdo, la decapitación el 16 de octubre de Samuel Paty, un profesor de historia y geografía que había mostrado a sus alumnos viñetas de Mahoma publicadas por este semanario satírico, y un ataque con cuchillo que dejó tres muertos a finales de octubre en una basílica de Niza (sureste).