Conflicto del Sáhara: la solución está en la juventud

Marruecos debe acercarse a la juventud saharaui de Tinduf que no comparte las consignas llamadas revolucionarias ni quiere situarse en el marco del posicionamiento de la Guerra Fría

El puesto fronterizo de GuergueratJavier OtazuEFE

En su discurso del 3 de noviembre, con motivo del 45 aniversario de la Marcha Verde, el rey Mohammed VI advirtió: la situación de bloqueo total que imperaba desde el 20 de octubre en la zona de amortiguamiento de Guerguarate no podía durar sin que Marruecos acabara asumiendo sus responsabilidades.

Se trataba de “actos inaceptables con los que se buscaba entorpecer la fluidez del tráfico entre Marruecos y Mauritania”, estimó el soberano, quien aseguró estar “convencido” -sin hacerse ilusiones evidentemente- de que los Cascos azules de Minurso “siguieran cumpliendo con su deber asegurando la preservación del alto el fuego en la zona”.

Esta zona de amortiguamiento está a cargo de la división de mantenimiento de la paz de la ONU, Minurso, que se supone garantiza la libre circulación en este eje vial, fundamental para el comercio regional. El Polisario, que lleva más de cuatro años haciendo incursiones allí, a pesar de los llamados al orden de la ONU, había instalado un puesto fijo y varios cortes de ruta. Ahora están desmantelados. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, intervino con el Frente Polisario para resolver esta situación, pero fue en vano.

Las fuerzas armadas reales tomaron medidas este viernes 13 de noviembre para asegurar la tierra de nadie de 4 kilómetros que separa los puestos fronterizos de Marruecos y Mauritania. Los sesenta miembros del Polisario que habían instalado una veintena de tiendas de campaña y un puesto de control, cortando la carretera y, por tanto, cualquier posibilidad de circulación en el eje vital que une Tánger con Dakar vía Nouakchott, se disolvieron rápidamente sin resistirse, tras haber prendido fuego a su campamento.

Se dice que la operación para despejar la zona de Guerguarate se llevó a cabo de “manera pacífica, proporcionada y consciente de la seguridad”. Inmediatamente se publicó un comunicado de prensa de las fuerzas armadas reales de Marruecos.

En la cancillería de Rabat se precisó que Marruecos “no tuvo más remedio que asumir sus responsabilidades para acabar con el bloqueo y restablecer el libre comercio. El Polisario es el único responsable y tiene que asumir todas las consecuencias”.

El conflicto del Sahara obstaculiza la cooperación y la integración regionales, con graves implicaciones para la seguridad del Magreb y el sur del Mediterráneo. Debido al pensamiento obsoleto, especialmente en el Sahara, las fronteras permanecen cerradas entre Marruecos y Argelia con un gran impacto en la población que afronta con valentía las consecuencias de una devastadora pandemia.

Es hora de alejarse de los paradigmas históricos para promover la seguridad, la estabilidad y la cooperación regional. Sobre todo porque no hay un solo marroquí en su sano juicio al que le gustaría la desestabilización de Argelia, a pesar de las dificultades entre los dos países. De la estabilidad de cada uno de los dos países depende la estabilidad de toda la región.


Mientras tanto, Marruecos debe continuar sin descanso su trabajo de entendimiento, así como acercarse a la juventud saharaui de Tinduf. La mayoría dentro de las poblaciones no comparten las consignas llamadas revolucionarias, ni quieren situarse en el marco del posicionamiento de la Guerra Fría. A nivel político, los jóvenes saharauis ven claramente que la dirección del Polisario no es una opción viable. Estos jóvenes tienen aspiraciones de una vida mejor, una vida digna, al igual que todos los demás jóvenes del planeta. Es a este desafío al que Marruecos debe responder, acelerando la implementación de proyectos de desarrollo en las áreas del sur.

Marruecos ha hecho un esfuerzo tremendo, pero tenemos que acelerar el ritmo. Porque al hacer la vida más atractiva en las regiones del sur, ofreceremos a los jóvenes de Tinduf la oportunidad de expresarse. Lo harán cuando regresen a su país. Porque su aspiración por una vida mejor se ha afianzado. Este es un objetivo esencial y debe lograrse.