Guerra en Etiopía: El Gobierno anuncia una “ofensiva final” y la ONU advierte de una “crisis humanitaria”

Más de 30.000 etíopes se han refugiado ya en Sudán, superando la previsión de ACNUR de 20.000 en un mes

Militares etíopes en la región de TigrayAP

El Ejército etíope continúa su avance hacia Mekelle, la capital de Tigray, en el marco de lo que el primer ministro, Abiy Ahmed, definió como el asalto “final” dentro de la ofensiva lanzada el pasado 5 de noviembre contra el Frente Popular de Liberación de Tigray (TPLF), que gobierna esta región norteña.

En un comunicado de la unidad de verificación del estado de emergencia decretado en Tigray, el Gobierno ha denunciado que la “junta” que gobierna la región, “ansiosa por el avance de las Fuerzas de Defensa”, “ha destruido cuatro puentes que llevan a la ciudad de Mekelle y ha destruido una carretera asfaltada entre Shire y Axum”.

“Además de los crímenes cometidos hasta ahora, la junta del TPLF tendrá que rendir cuentas pronto por la destrucción de infraestructura”, ha advertido el Ejecutivo que en otro comunicado ha insistido en que el objetivo de la operación en curso son los gobernantes de la región, negando un sesgo “étnico” de la misma.

Por su parte, el gobierno regional ha denunciado que dos civiles murieron el lunes en un bombardeo aéreo sobre Mekelle y que 100.000 personas se han visto desplazadas por el conflicto, solicitando ayuda humanitaria urgente, según informa la agencia DPA.

Entretanto, el líder del TPLF y presidente de Tigray, Debretsion Gebremichael, ha confirmado a una televisión local este miércoles que las tropas etíopes se han hecho con el control de Shire y Axum, pero ha sostenido que se trata de un “éxito temporal” y prometido que sus fuerzas les derrotarán, de acuerdo con la BBC.

Por su parte, el ministro de Exteriores y viceprimer ministro etíope, Demeke Mekonnen, sigue con su gira por la región para informar de la operación en Tigray. Este miércoles se ha reunido con el presidente de Ruanda, Paul Kagame, quien "ha expresado el deseo de una restauración rápida de la paz y la estabilidad", según la Presidencia ruandesa.

PETICIÓN DE ACCESO DE LA ONU

En otro orden de cosas, el subsecretario general de Asuntos Humanitarios de la ONU, Mark Lowcock, ha expresado su preocupación por “cómo está evolucionando la situación humanitaria en el norte de Etiopía y las áreas vecinas”, subrayando que ya antes de esta crisis en Tigray había casi un millón de personas necesitadas de ayuda humanitaria.

"La actual situación está aumentando las necesidades y la vulnerabilidad de la población local", ha subrayado, además de perturbar la labor de la ONU y otras organizaciones humanitarias.

“Pido pleno acceso para llegar a las personas necesitadas donde quiera que estén; paso seguro para los civiles que buscan asistencia; y seguridad para los trabajadores humanitarios”, ha reclamado Lowcock, insistiendo en que estos últimos deben poder ofrecer asistencia “sin miedo a ser atacados”.

En su último informa de situación, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), ha reconocido que el impacto humanitario del conflicto "aumenta a medida que pasan los días". Dentro de Tigray "varios cientos de personas se han visto desplazadas", muchas de las cuales se han dirigido hacia Shire, y está en curso una evaluación para "estimar la magnitud del desplazamiento y el alcance de las necesidades humanitarias".

Además, también hay informaciones de que algunos residentes en el sur de Tigray han cruzado hacia la región de Amhara, así como de personas en las zonas fronterizas de esta región que se han trasladado a zonas más alejadas de las áreas afectadas por el conflicto.

MÁS DE 30.000 REFUGIADOS

Por otra parte, según los últimos datos publicados el martes por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), unos 30.000 etíopes han cruzado ya la frontera hacia el este de Sudán huyendo del conflicto desde el 10 de noviembre, lo que supera las previsiones de 20.000 refugiados en un mes iniciales.

Desde el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) han llamado la atención sobre la falta de suministros médicos y apoyo en los centros de salud que ha visitado en Tigray y Amhara y que están atendiendo a los heridos por el conflicto. En un comunicado, ha indicado que la Cruz Roja Etíope ha trasladado a cientos de personas heridas en las zonas afectadas por los combates.

Según ha explicado, los hospitales y centros de atención primaria en las zonas afectadas por los combates y sus alrededores necesitan suministros, en particular camas, colchones, mantas y sábanas. Además, la cadena de suministro de medicinas y otros productos se ha visto perturbada. En el caso del hospital de Ayder, el único que trata a pacientes con diabetes en la región, necesita suministros para la diálisis.

Además, los delegados del CICR también han tenido acceso a personas detenidas en relación con el conflicto para verificar su estado y ofrecerles artículos de higiene y otros de primera necesidad, mientras que los equipos del comité y de la Cruz Roja Etíope en Mekell están trabajando en una escuela local para ayudar a quienes desean contactar con sus familias. Más de 1.000 personas han solicitado esta ayuda.

“El apagón de telecomunicaciones en Tigray ha hecho prácticamente imposible que la gente contacte con sus familiares, provocando miedo y angustia sobre el paradero y la integridad de sus seres queridos”, subraya la jefa de delegación del CICR en Adís Abeba, Katia Sorin.