¿Qué es el Banco Interamericano de Desarrollo?

Es una institución que presta apoyo financiero y técnico a los países de América Latina y el Caribe para reducir la pobreza

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) es la principal fuente de financiamiento para América Latina y el Caribe. Se encarga de ofrecer préstamos, donaciones y asistencia técnica con el objetivo de reducir la pobreza y la desigualdad, promoviendo un desarrollo sostenible y respetuoso con el medio ambiente. Según su propia web, el BID prioriza la inclusión social y la igualdad, la productividad y la innovación, y la integración económica regional en su trabajo de desarrollo a lo largo de la región.

Se fundó en 1959 como una asociación entre 19 países latinoamericanos y los Estados Unidos. El Banco actualmente tiene 48 países miembros, de los cuales 26 son miembros prestatarios de la región, es decir, que reciben préstamos del organismo. Los otros 22 países que forman parte de la organización pero no son prestatarios, si bien no pueden recibir préstamos, tienen poder de voto y ciertos beneficios como, por ejemplo, que sólo empresas de esos países miembros pueden procurar bienes y servicios a los proyectos financiados por el BID. Entre ellos se destacan los Estados Unidos, Canadá y 16 países europeos.

Todo país interesado en ingresar al BID como miembro regional debe ser miembro de la Organización de Estados Americanos (OEA), mientras que los países que desean ser admitidos como miembros no regionales deben ser miembros del Fondo Monetario Internacional (FMI). En ambos casos, los países deben contribuir financieramente al Banco.

Las operaciones del Banco abarcan todo el espectro del desarrollo económico y social. En el pasado, puso énfasis en los sectores de producción, como la agricultura y la industria; los sectores de la infraestructura física, como energía y transporte, y los sectores sociales, que incluyen la salud pública y ambiental, educación y desarrollo urbano. En la actualidad, las prioridades de financiamiento incluyen la equidad social y la reducción de la pobreza, la modernización y la integración y el medio ambiente.

Para cumplir con sus operaciones de préstamo y cooperación técnica, el Banco cuenta con su capital ordinario, que comprende el capital suscrito, las reservas y fondos captados a través de préstamos, más los fondos en administración, que son contribuciones especiales de sus países miembros. El Banco también tiene un Fondo para Operaciones Especiales que concede préstamos para proyectos en países menos desarrollados económicamente. El Banco obtiene fondos de los mercados de capitales de América Latina y el Caribe, Estados Unidos, Europa y Japón. Su deuda ha sido clasificada AAA por los principales servicios de clasificación de Estados Unidos.

Para abarcar sus compromisos, el BID proyecta ampliar su capital disponible para préstamos de 12.000 a 20.000 millones de dólares para hacer frente a la necesidad de recursos en América Latina y el Caribe, estimada en 25.000 millones de dólares anuales, según ha dicho su presidente, Mauricio Claver-Carone.

Claver-Carone, asesor para las Américas del mandatario estadounidense Donald Trump, fue elegido en octubre el nuevo presidente del BID, convirtiéndose en el primer líder de la institución que no procede de Latinoamérica. La candidatura de este abogado estadounidense de origen cubano generó polémica porque rompió con la tradición de situar siempre a un latinoamericano al frente de la institución multilateral con sede en Washington, una norma no escrita que se había cumplido durante los 61 años de historia del Banco.

Su elección puso fin a tres meses de debate sobre el relevo en el BID, presidido desde 2005 por el colombiano Luis Alberto Moreno, y al intento frustrado de varios países de aplazar la votación hasta marzo de 2021, cuando existe la posibilidad de que Trump -que nominó a Claver-Carone- haya abandonado el poder.