Las lágrimas de la primera ministra danesa en la granja de visones

El Gobierno de Mette Frederiksen ordenó el sacrificio de los 17 millones de animales por la covid-19. Al conocer de primera mano lo que ha supuesto para los granjeros y criadores, la “premier” se quiebra

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, llora durante su visita a una granja de visones cerrada cerca de Kolding, Dinamarca
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, llora durante su visita a una granja de visones cerrada cerca de Kolding, DinamarcaMads Nissen / POOLEFE

La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, se ha quebrado hoy durante una visita a una granja de visones. Debido a la pandemia de coronavirus, el Gobierno danés dio la orden de sacrificar los 17 millones de visones en el país para así frenar la peligrosa propagaación de la covid-19.

En la granja, totalmente clausurada, la “premier” ha conocido al dueño, quien tuvo que matar a toda la colonia de visones debido a la orden gubernamental. Mette Frederiksen ha llorado al escuchar su testimonio.

El criador de visones Peter Hindbo, junto a la primera ministra danesa, Mette Frederiksen
El criador de visones Peter Hindbo, junto a la primera ministra danesa, Mette FrederiksenMads NissenAP

“Tenemos dos generaciones de granjeros de visones realmente calificados, padre e hijo, que en muy, muy poco tiempo han visto destrozado el trabajo de su vida”, indicó Frederiksen a los periodistas después de la reunión en su granja cerca de Kolding.

“Ha sido emotivo para ellos, y... lo siento. Lo ha sido para mí también”, aseveró Frederiksen y según recoge Reuters, con la voz quebrada, haciendo una pausa para respirar entre sus palabras.

Con los ojos vidriosos, así atendió a los medios la primera ministra danesa Mette Frederiksen
Con los ojos vidriosos, así atendió a los medios la primera ministra danesa Mette FrederiksenMads Nissen / POOLEFE

Frederiksen se ha enfrentado a los llamamientos de la oposición que piden que dimita y hasta un voto de censura en el Parlamento después de lanzar la polémica orden del Gobierno de sacrificar a toda la población de visones en el país a principios de noviembre.

La orden se emitió después de que las autoridades encontraron brotes de COVID-19 en cientos de granjas de visones, incluida una nueva cepa del virus, que se sospecha puede comprometer la eficacia de las vacunas.

La decisión de sacrificar a toda la población de visones de Dinamarca, una de las más grandes del mundo y mejor valorada por la calidad de su piel, ha dejado al Gobierno conmocionado después de admitir que no tenía la base legal para ordenar el sacrificio de visones saludables.

Después de unas complicadas semanas desde que se diera luz verde el 4 de noviembre, el ministro de Agricultura, Mogens Jensen, dimitió la semana pasada después de que una investigación interna revelara un proceso político defectuoso.

Dinamarca ha propuesto prohibir toda la cría de visones en el país hasta 2022.

Tage Pedersen, director de la asociación danesa de criadores de visones, aeguró este mes que la industria, que emplea a unas 6.000 personas y exporta pieles por valor de 800 millones de dólares anuales, ha terminado.

La oposición de Dinamarca dice que el sacrificio de visones sanos no debería haberse iniciado antes de que se establecieran planes de compensación para los propietarios y trabajadores en las alrededor de 1.100 granjas de visones que existían en todo el país.