Violentos disturbios en París en la protesta contra la ley de seguridad de Macron

Las Fuerzas de Seguridad lanzan gases lacrimógenos contra jóvenes encapuchados que destrozaban el mobiliario urbano al final de la marcha

Altercados en París al final de la manifestación contra la nueva ley de protección policial.
Altercados en París al final de la manifestación contra la nueva ley de protección policial.La RazónLa Razón

Una tarde de máxima tensión en París con enfrentamientos entre la Policía y manifestantes que salían a las calles de varias ciudades francesas en la tarde de este sábado para protestar por la llamada ley de Seguridad Global que restringe filmar con dispositivos a las fuerzas del orden y prevé en su artículo 24 multas de hasta 45.000 euros y un año de cárcel cuando se demuestre que la difusión de esas imágenes constituye un acto de mala fe.

Algo que en la práctica, según la mayoría de asociaciones de prensa en Francia, tendría por consecuencia la autocensura preventiva de profesionales de la información para fiscalizar el trabajo de Policía y Gendarmería.

Al cierre de esta edición, los incidentes en la plaza de la Bastilla en el corazón de París se contaban por decenas, con dos incendios declarados en un quiosco y un local adyacente y la Policía intentando dispersar a los manifestantes con gases lacrimógenos. Al menos 23 policías han sido heridos durante los disturbios de París y otros 14 en el resto de Francia.

Según cifras de Interior, en París se han dado cita 46.000 manifestantes y se han producido decenas de detenidos. En total en toda Francia habrían salido 133.000 personas este sábado según Interior. La inmensa mayoría de los medios de comunicación franceses y asociaciones de periodistas estaban representados en la manifestación en protesta por la ley de seguridad global ya que consideran el texto como una auténtica ley ‘mordaza’ que puede restringir de forma notable su trabajo y por tanto, herir los pilares democráticos.

Al término de los disturbios, el ministro del Interior Gérald Darmanin, ha calificado de ‘inaceptables’ los episodios de violencia contra las fuerzas del orden.

El primer ministro, Jean Castex, había propuesto esta semana que una comisión independiente se encargara de examinar y reescribir el controvertido artículo de la ley, pero ha tenido que dar marcha atrás y dejarlo de nuevo exclusivamente en manos del Parlamento ante las críticas recibidas por parte de ambas cámaras.

Lo cierto es que a la jornada de este sábado ya se llegaba con un ambiente crispado por varios motivos. Durante la última semana había aumentando la presión social contra esta ley tras varios episodios de violencia policial, algunos con tintes racistas como la brutal paliza que sufrió un productor musical negro, Michel, en París el pasado sábado por no llevar mascarilla.

Las imágenes de una cámara de videovigilancia pusieron en entredicho la primera versión de los agentes y provocaron una auténtica tormenta política con el ministro del Interior en el centro del terremoto. De momento, cuatro agentes han sido suspendidos y la investigación continúa. Hasta el propio Macron de ha declarado en shock tras ver las imágenes.

También causaron controversia las imágenes del desmantelamiento de un campo de migrantes en el centro de París el pasado lunes con otra investigación abierta. Estos episodios habían ido calentando las convocatorias de manifestaciones contra esta ley para la tarde del sábado. También en Lyon se registraron algunos incidentes entre manifestantes y fuerzas policiales