Boris Johnson cierra Londres por Navidad ante el avance de la nueva cepa de coronavirus

El Gobierno impone más restricciones por Navidad tras detectarse un aumento de contagios por la nueva variante de la covid

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Imagen de LondresTOBY MELVILLEREUTERS

El premier Boris Johnson se ha visto obligado a cancelar las celebraciones Navideñas tras la aparición de nueva variante del coronavirus en Inglaterra que se propaga un 70% más rápido. Londres y gran parte de los distritos del sureste de Inglaterra entran a partir de este domingo en el nivel 4 de máximas restricciones sociales lo que prohíbe cualquier tipo de reuniones familiares. El resto de distritos de Inglaterra podrán celebrar reuniones de un máximo de tres núcleos familiares únicamente el 25 de diciembre.

Si bien la nueva variante del virus se propaga con gran velocidad, no hay pruebas, de momento, de que sea más letal o que pueda tener un impacto en la efectividad de las vacunas desarrolladas contra la covid-19, que ya se están suministrando en algunos países, si bien este extremo se está evaluando con urgencia para su confirmación. En el Reino Unido, 350.000 personas ya han recibido la vacuna de Pfizer.

En una rueda de prensa celebrada Downing Street, Johnson recalcó este sábado que esta Navidad será la oportunidad de “levantar la copa por aquellos que no están”, con la esperanza de que estas restricciones permitan a las familias poder reunirse otra vez en las Navidades del año próximo.

El director médico de Inglaterra, Chris Whitty, indicó que a raíz del “rápido aumento de los casos en el sureste (de Inglaterra)”, el grupo asesor de Nuevas amenazas de virus respiratorios emergentes (NERVTAG, en inglés) considera “que la nueva cepa se expande más rápidamente”.  “Hemos alertado a la Organización Mundial de la Salud y seguimos analizando los datos disponibles para mejorar nuestro entendimiento” del virus, añadió.

Ante esta situación, “es ahora más vital que nunca que la población tome medidas en su área para reducir la transmisión”, puntualizó el director médico. Agregó que esta nueva cepa es otro momento “terrible” de la pandemia, pero que no es lo peor ya que hay actualmente tratamientos médicos y también una vacuna.

En las 24 horas previas al sábado, se registraron 27.052 nuevos casos en todo el Reino Unido, lo que supone un incremento del 39% respecto a los últimos siete días. El total de muertos asciende ya a 67.075 desde que comenzó la pandemia.

Según explicó el primer ministro, la nueva variante podría elevar el R, el número reproductivo de esta enfermedad infecciosa. El R está actualmente en todo el Reino Unido entre el 1,1 y el 1,2, lo que implica una propagación “exponencial” del virus.

El líder de la oposición laborista, Keir Starmer, señaló este sábado que “millones de familias estarán desconsoladas” por las medidas y admitió su frustración porque alertó sin éxito de esta situación al primer ministro el pasado miércoles en la sesión semanal de control al Gobierno.

El preocupante nivel de los contagios en Londres y en el sureste de Inglaterra obligó al Ejecutivo a situar a estas áreas a partir de este domingo en el nivel 4 de riesgo -grave-, con el cierre de tiendas que venden artículos no esenciales, gimnasios, cines, mientras que se pide a la gente que trabaje desde casa.

En el nivel 4, solo estará autorizada la reunión de una persona con otra que no viva bajo el mismo techo únicamente al aire libre. El primer ministro pidió a las personas que están en los distintos niveles de restricciones en que está dividida Inglaterra, en virtud del número de casos, quedarse en sus lugares de residencia.

Además, quienes viven en el nivel 4 no estarán autorizados a viajar al extranjero, aunque con “excepciones limitadas”, como puede ser por razones de trabajo, ni podrán viajar a las áreas inglesas que estén en los tres niveles inferiores.

El premier ha modificado los planes para el periodo navideño en Inglaterra al establecer que quienes estén en los niveles 1, 2 y 3 de restricciones -bajo, moderado y sustancial-, solo tres grupos procedentes de distintos techos, puedan juntarse únicamente el día 25.  Hasta ayer, estas reuniones estaban autorizadas entre el 22 y el 28 de diciembre, para dar flexibilidad a las familias.

Downing Street sólo tiene competencias sanitarias para Inglaterra. El resto de naciones que componen el Reino Unido tienen su propia gestión ante la crisis. Y también han decidido cambiar los planes. Las autoridades de Gales comunicaron ayer que todo este territorio estará a partir de esta medianoche del domingo en total confinamiento, mientras que las reglas flexibles de movimiento en días previos a la Navidad quedan canceladas con excepción del día 25.

Por su parte, en Escocia, la ministra principal, Nicola Sturgeon, anunció ayer que no estarán autorizados los viajes desde Escocia hacia otras naciones británicas y viceversa, mientras que el número de personas que podrán reunirse el día de Navidad estará limitado a ocho. En Irlanda del Norte, las autoridades de esta provincia también anunciaron medidas de confinamiento que entrarán en vigor a partir del 26 de diciembre y se prolongarán durante seis semanas.